Intramuro habla de violencia intrafamiliar y consumo de drogas entre los jóvenes
Trabajé muchos años como agente encubierto, entonces fui adquiriendo experiencia, dice el coronel Eduardo Palma.
El coronel Eduardo Palma dice que al comienzo lo más difícil fue generar un ambiente de confianza entre él, los otros carabineros y el resto del elenco, pero con el paso del tiempo han logrado una relación muy linda, que se ve reflejada en el escenario.
Palma es el jefe del departamento Antidrogas OS7, pero se lanzó con un proyecto un tanto alejado a su ámbito: escribió una obra de teatro. Se llama «Intramuro» y hace algunos días la presentaron en el teatro municipal de San Joaquín.
«La obra parte de la necesidad de transmitir un mensaje de una manera distinta, poniendo en escena cómo es un hecho real de violencia intrafamiliar. Está basada en hechos reales. De muchos casos se hizo un compilado y empecé a escribir para poder exponerlo a la comunidad, especialmente a los alumnos, para que vieran cómo se gatilla el consumo de drogas en un contexto de violencia familiar dentro de una casa», comenta el coronel.
Para realizar la obra hicieron una alianza con el liceo Neandro Schilling, de San Fernando, con el grupo de teatro del establecimiento.
«Era importante para nosotros crear una cercanía con los jóvenes. En Chile existen muchos delitos que ocurren al interior de cuatro paredes. Además de la violencia intrafamiliar, otra cosa que está pasando harto es que hoy en día muchos jóvenes no son asiduos a asistir a fiestas en discotecas, sino que como dicen ellos en su jerga, hablan de «sacar casa» y ahí se hacen los carretes. El tusi, por ejemplo, ya se instaló en estas fiestas de los jóvenes», comenta Palma, de 47 años.
En la obra también actúan unos sargentos, cabos, tenientes y un mayor. Dos profesoras, Daniela Morán y Mariela Romero, han sido fundamentales para el proyecto. Junto a Palma, los tres dirigen la obra.
¿Cómo ha sido la relación con los alumnos?
«Al comienzo era distante. Claramente primero veían al carabinero serio, acostumbrado a poner el orden, pero con el tiempo estos chicos del liceo fueron confiando en este proyecto y ahora somos uno solo.
El coronel aclara que «no es una obra para distraerse, queremos poder entregar un mensaje con una puesta en escena que es violenta, pero que entrega un mensaje claro.
¿Y cuál es su rol?
«Soy el malo. Yo transmito un mensaje de cómo engañamos a los jóvenes en las fiestas, echando ketamina líquida a los vasos».
Los carabineros que participan trabajan en San Fernando. «Trabajan en la calle, en el OS10 y OS11, entre otros equipos. El matrimonio en el que hay violencia lo interpretan una suboficial y un teniente, y entre acto y acto hay una persona de la Dirección de Asuntos de la Familia que le pide a la gente que se atreva a denunciar y que no se pueden dejar pasar este tipo de hechos que después pueden terminar en un femicidio», cuenta Palma.
El jefe del OS7 tardó cerca de un año en escribir la obra. Mientras lo hacía y en su rol de prefecto de Colchagua, tuvo que lidiar con el secuestro que hubo en Rancagua el año pasado en una empresa.


