Hubo cosas que pudieron hacerse mejor, explica el entrenador y comentarista sobre la postura de TNT Sports
El ex director técnico de Colo Colo y la Roja no se cierra a la idea de volver a dirigir, aunque siente que debe actualizarse y ver si su manera de entrenar aún sirve.
En los últimos días Claudio Borghi volvió a uno de los lugares que más le gustan en Chile: la isla de Chiloé. Con su señora, Mariana Pagnucco, y su hija Dominiq ha recorrido una vez más el territorio sureño. «He ido a un par de fiestas costumbristas y de verdad que se pasa bien. Mucha comida, mucha música, todo muy lindo», dice el Bichi. Filippo, su otro hijo, esta vez no los acompañó por trabajo.
Borghi está de vacaciones y, a diferencia de años anteriores, no sabe bien hasta cuándo. Tras salir de TNT Sports, solo tiene como actividad laboral el programa deportivo de Radio Futuro junto a Claudio Palma, Nacho Abarca, Date Poli y Waldemar Méndez. «Ahí lo paso bien. Además, me gusta la radio porque uno llega, dice lo que piensa y se va. Nada de estar una hora antes para maquillarse y ponerse bonito», dice.
¿Por qué se fue de TNT Sports?
«Porque no llegué a acuerdo económico. Mi contrato siempre fue por dos años y vencía ahora. No me fui porque me peleara con alguien».
¿Fue muy mala la oferta para seguir?
«Más que eso, hubo cosas que siento pudieron hacerse mejor. Desde fines del año pasado que yo insistía en hablar de la renovación y hubo cierta pasividad. Yo no exigía tanto, pero sí que hubiese algún reconocimiento a los esfuerzos que hice durante la pandemia, donde se me redujo el sueldo. Yo, por si no se había dado cuenta, desde hace un tiempo reduje mi participación en el programa Todos Somos Técnicos precisamente porque pensaba que debía arreglar mi situación si querían que siguiera al mismo ritmo».
¿No se fue por tener bajo la manga otra oferta económica? Trascendió que podría irse a Chilevisión.
«Nada que ver. Nunca me han llamado de Chilevisión. Por lo demás, tiene un equipo ya conformado con Claudio (Palma), Aldo (Schiappacasse) y el joven calvito (Rodrigo Vera). No tengo ni he tenido ofertas de Chilevisión o de cualquier otro medio».
Si no tiene ofertas de la televisión, ¿a qué apunta en lo laboral? ¿Quiere seguir en los medios? ¿Volver a entrenar?
«Le juro que no lo sé. Tengo todas las posibilidades abiertas, pero ninguna la veo como algo definitivo, de largo plazo».
¿Por qué?
«Primero, porque nunca estuve en un trabajo mucho tiempo. Ni como futbolista, ni como entrenador, ni como comentarista. Por eso es que haber estado en TNT Sports seis años fue una anormalidad. Segundo, por mi edad».
¿Qué pasa con su edad?
«Tengo 60 años. Ya no estoy para hacer planes laborales a largo plazo».
¿Y usted no se siente una persona activa?
«Sí, claro, pero no igual a cuando tenía 45 años. Tal vez a esta altura estoy para tocar el arpa y no la guitarra».
¿Siente que tiene que irse a los cuarteles de invierno?
«No, para nada. Me gusta la idea de recuperar mi vida familiar. Fíjate que yo casi todos los días volvía a casa a eso de las diez de la noche, cuando todos en mi casa habían cenado. Claro, yo no podría estar todo el día en la casa. De hecho, me echarían. Seguro que voy a hacer algo, pero no con la expectativa de hacer carrera o estar mucho tiempo».
¿Descarta entonces volver a entrenar? ¿Ya no le seduce? Hace casi diez años que no dirige.
«La verdad es que algo se me había pasado ese deseo, pero al dirigir al Colo Colo de Leyendas frente a River Plate reconozco que volví a sentir un gustito agradable. Pero no sé si podría dirigir. Tendría que armar un cuerpo técnico, actualizarme y ver si mi manera de entrenar aún sirve. Todo ha cambiado demasiado. Lo haría en un club chileno, para probarme. No quiero hacer apuestas tan altas de una».
Ser gerente deportivo, ¿es una opción?
«Yo trabajé con gerentes deportivos. Cuando era futbolista, en Italia los había y entendí que un gerente deportivo debe ser el responsable de las grandes decisiones técnicas del club. Acá eso aún no se entiende. Me gustaría ser gerente deportivo, pero sin que el presidente del club sea el que contrata y yo el que solo da la vara en las conferencias de prensa. Para eso no estoy».
¿Tiene ideas alternativas?
«Sí, cuando uno está de vacaciones y sin expectativas laborales seguras, da vuelta a muchas cosas. Y tengo dos».
A ver.
«Una idea que me dio mi hija Dominique: que hagamos un programa en redes sociales, entrevistando a viejas glorias del fútbol de Chile y, si nos va bien, de Argentina. Y si generamos plata, de Brasil. Me gusta la idea porque sé que hay viejos que ya están olvidados y que merecen que la gente joven las conozca. Me acuerdo cuando Roberto Hernández me decía que en Chile nunca hubo un jugador como el Cuacuá Hormazábal y como no hay registro de él, me hubiese gustado conocerlo, escucharlo. En Argentina, Marito Kempes alega con razón que nadie habla de la Argentina campeona del mundo 1978, sólo de los equipos de 1986 y 2022. Es injusto porque Kempes fue tan figura como Diego y Messi».
¿Cuál es el otro proyecto que ronda en su cabeza?
«Yo en Argentina, en Mendoza y San Rafael, tengo unas academias de fútbol. No son escuelas, sino que academias porque no son para que lleguen niños libremente. Nosotros seleccionamos a niños de la calle, sin expectativas de pagar una escuela, y los formamos para luego, si alcanzan un buen nivel, ofrecerlos como alternativas en los clubes. Eso me gustaría replicarlo en Chile. Pero no sé si se podrá».
¿Por qué?
«Porque se necesitan lucas para llevarlo a cabo y no hay retorno. No es un proyecto para ganar plata. De hecho, la academia tiene principios que son irrestrictos y que tienen que ver con invertir en la misma academia lo que eventualmente se gane traspasando a un chico a un club y no sé si habrá gente que podría seguirlo. Para mí, eso no se transa».


