Fundó AYS Bass, marca que fabrica guitarras eléctricas y bajos
Dentro del país, sus principales clientes son músicos de jazz, como el bajista Christian Gálvez y el guitarrista Jorge Díaz, y de otros géneros, como Joe Vasconcellos y el guitarrista de Charly García, Kiuge Hayashida, entre otros.
«Aprendí solo y sin internet. Mi abuelo, Guillermo Salinas, tenía un taller de muebles en Recoleta, por lo que jugué con maderas desde pequeño; pero he sido influenciado especialmente por mi madre, María Inés Salinas, amante de la música», cuenta.
Comenzó el negocio en 1990 y su marca la oficializó en 1998. Tuvo una tienda física en la clásica galería Crown Plaza que llevaba por nombre Back Line, por un breve periodo de tiempo. Posteriormente, decidió vender sus instrumentos en el extinto local Moby Dick, que se ubicaba en el mismo espacio comercial. Actualmente, los comercializa a través de redes sociales y en su sitio web y los fabrica en su taller de calle Santiago Concha, en el centro de la capital.
«Tengo alrededor de ocho o diez modelos de guitarras eléctricas, bajos e instrumentos de caja para el jazz», sostiene. Actualmente, sus precios bordean los $3.000.000. «Me puedo demorar aproximadamente siete meses en entregar un bajo, utilizando alrededor de cinco tipos de maderas e incluso más. Además, importo varias piezas, como las clavijas, por lo que el precio del dólar me influye directamente», declara.
«El primer bajo que vendí a Estados Unidos fue uno de seis cuerdas, modelo Cero, a principios de los años 2.000. No puse tanto empeño en exportar, pero se fue dando naturalmente porque los músicos chilenos viajan y de esa forma se va moviendo la marca», declara.
Este año se enfocará en vender sus instrumentos en Italia debido a que el país está ubicado en una zona estratégica del viejo continente, que le permite llegar a otros territorios.


