La bailarina de El fenómeno, dice que se dedicó a criar a su hijo y ahora aprovechará su aparición en TV
Siempre aspiró a ser figura de televisión. Ahora en el programa de Canal 13, recibe las felicitaciones de su retoño de 10 años.
En cuanto terminó su primera aparición en «El fenómeno», en Canal 13, Massiel Saenz recibió una videollamada que la emocionó. «Me puse en contacto con mi hijo, Iván Ignacio, que tiene 10 años. Es mi gran amigo y estaba tan emocionado de verme en televisión que me decía que soy la mejor, la más bonita. Sabe que estar acá es un sueño para mí», cuenta la modelo de 32 años.
Criada en Villarrica, Massiel siempre pensó que su camino la conduciría a la pantalla, pero la vida la llevó por otro camino. «He ayudado a mi prójimo y no me arrepiento de haberme postergado por mi familia. Hoy el destino me da esto, me llegó el momento de cumplir mi sueño», afirma.
Desde muy joven trabajó de modelo, anfitriona en eventos y estudió para ser tecnóloga médica aunque no era su vocación. Cuando su madre presentó un glaucoma (enfermedad al nervio óptico), la joven dejó todo en pausa y se dedicó a cuidarla. «Para acompañarla al médico en Santiago, decidí congelar mi carrera y ya no volví a cursarla», relata, para luego aclarar que su madre perdió parte importante de la vista de un ojo.
A los 22 años, Massiel se convirtió en madre junto a su novio, un hombre 12 años mayor. Se marcharon a Viña del Mar y ella postergó sus proyectos otra vez para cuidar a su hijo. «Por seis años me dediqué a Iván Ignacio. Hace cuatro años me separé de su papá en buenos términos y hemos mantenido una relación muy sana, de apoyo como padres», afirma.
Soltera otra vez, la modelo comenzó a trabajar administrando locales comerciales de algunos de sus amigos: «No estudié, pero mis cercanos se dieron cuenta que soy una líder innata y me pidieron que me hiciera cargo. Yo estaba feliz porque eran muy comprensivos y hasta podía llevar a mi hijo al trabajo. Me ha costado ser madre soltera, pero lo he hecho muy bien hasta ahora».
Los últimos dos años Massiel y su hijo los pasaron en Villarrica. La joven quedó desilusionada tras una ruptura amorosa y además, seguía masticando el sueño de ser figura de TV. Hasta que vio un anuncio de casting para «El fenómeno».
«Los últimos dos meses me lo pasé buscando esta oportunidad. Viaje en bus cuatro veces a Santiago para los casting en que participaron mil personas. Pensaba que si no funcionaba ahora, ya no se presentarían oportunidades, pero todo funcionó bien y me seleccionaron», comenta.
Por estos días, Massiel se la pasa con un régimen espartano. Para el programa «El fenómeno» se levanta temprano cada mañana, ensaya con sus compañeros de 10 a las 13 horas. Luego almuerza, se entrega a sesiones de maquillaje, peinados y más ensayos. «Estoy feliz. Yo nací para la televisión, se notó ayer (lunes) por mi desempeño. Aunque yo no estudié, soy una showoman natural: puedo bailar, cantar, actuar, animar».
Usted tiene mucha confianza en sí misma.
«Es que cuando veo una cámara, todo fluye, es lo mío. He recibido mucho cariño desde el estreno del programa. Mi hijo estaba contento. Él es un regaloncito, me mira y me dice mamá, eres perfecta, tan linda, todo lo haces bien».


