Hortencia Vargas nació en Calbuco y su familia no sabe nada de ella
Ella y su marido nipón viven en la prefectura de Iwateken, al norte de Japón.
Es querendona de su tierra y de su batallón de hermanos en Calbuco. No se despega de Skype para copuchar con su gente. Así es Hortencia Genoveva Vargas o como sus amigas simplemente llaman «Tencha». Esta chilena se fue a vivir a Japón hace 14 años siguiendo al nipón que la conquistó y con quien se casó.
Hortencia llamaba casi a diario a su hermana Isabel. Sin embargo, la última vez que conversaron fue el miércoles 9 de marzo cuando ocurrió un sismo magnitud 7,2 en Tokio, dos días antes del megaterremoto. La llamada fue corta y solo para contar que ella y su marido, Masakasu Murakami, estaban bien.
«La Tencha vive actualmente en la prefectura de Iwateken, al norte de Tokio – relativamente cerca de la zona más crítica- y trabaja en una empresa salmonera. Hortencia era jovencita cuando conoció a su marido japonés en Calbuco», cuenta su amiga Nancy Mancilla.
Nancy se emociona al recordar cómo su gran amiga conoció al japonés y lo flechó de inmediato cuando apenas había terminado sus estudios de técnico en acuicultura. «Hortencia trabajaba en una empresa salmonera. Ella siempre cuenta que estaba usando mascarilla y gorro blanco y que solo se le veían los ojos y los tiene medio achinados. Entonces vio a este japonés que andaba por ahí supervisando (es bioquímico). Lo encontró en un pasillo. Fue un flechazo. Él siempre dice que se enamoró de los ojos de ella», confiesa.
Puesto que Hortencia no hablaba japonés y su novio ni pizca de español recurrieron a un traductor -relata Nancy- que los ayudó a conocerse. La historia culminó con un matrimonio civil en Calbuco.
Isabel Vargas, hermana de la chilena cuenta que seguramente estaba trabajando cuando ocurrió el brutal sismo. «Sabemos que Iwateken está en el norte de Japón, en el área más afectada y queremos ayuda porque no sabemos nada de mi hermana. Ojalá esté en algún refugio, ésa es mi única esperanza. En la embajada chilena en Tokio nos dicen que están haciendo todo lo posible por encontrarla».
Ayer, la misma Isabel intentó rastrear a su hermana enviando mensajes a amigos de ella. La única respuesta que recibió fue que nadie ha visto a Hortencia ni a su marido.
109 chilenos de los 600 que viven en Japón han sido ubicados por la Cancillería.Angustia de su madre
Intentan rescatar a los hermanos Coppa, refugiados en Sendai
«Yo solo espero que pronto puedan sacar a mis hijos en Sendai. La embajada de Chile en Japón envió un auto en que va el cónsul para sacar a Simón y Ricardo que estudian en la Universidad de Tohoku», relata Lorena Coppa.
Hasta ayer, Simón y Ricardo García Coppa estaban en sus dormitorios-departamentos en la universidad. Ambos estudian post grados en computación.
«Justo cuando empezó el horror estábamos hablando por Skype con Ricardo y me decía que sonaban sirenas. Le dije que ésas eran alarmas de tsunami y que corriera a los cerros», recuerda la madre desde Miami donde reside hace muchos años.


