Sisha Ortúzar tiene una cadena de comida en Nueva York
Personajes como Will Smith y Philip Seymour Hoffman le compran un invento inspirado en Chile: El chacarero me influyó mucho, dice.
Tiene como clientes a Will Smith, el actor de «El día de la independencia»; Philip Seymour Hoffman, el de «Capote» y Mary-Louise Parker, de la serie «Weeds». Abrió 13 locales en Nueva York, uno en San Francisco, otro en Las Vegas y para este año pretende inaugurar dos más en la Gran Manzana. Al año su cadena vende 18 millones de dólares; un millón 980 mil sándwiches y tuvo un crecimiento en ventas de 25% en el último año.
Se trata de Sisha Ortúzar, el chef chileno de 37 años que reemplazó el tradicional, monótono y desabrido sándwich estadounidense por uno bastante más entrenido con su cadena de comida Wichcraft, inagurada en 2003.
La historia de Ortúzar podría comenzar a los 14 años, cuando ensayaba diferentes salsas de tallarines -incluida una con mostaza- para su hermanos; o partir algunos años más tarde cuando vendía pescado frito en la playa Pensacola de Florida para pagarse los estudios en un instituto de cocina. Es, sin embargo en 2003 cuando Sisha, como lo conocen sus amigos, le dio el palo al gato con su cadena de sándwiches.
«Como chef siempre tenía que almorzar apurado y tomaba lo que había en la cocina, ingredientes variados y de primerísima calidad que colocaba en un pan. Contrasté ese improvisado sándwich con el clásico que comen los gringos basado en lechuga, tomate y mayonesa y surgió la idea de Whichcraft», cuenta al teléfono desde Nueva York.
En su nuevo sándwich, era que no, existe una clara influencia gastronómica chilena.
«El chacarero me influyó mucho, porque su idea es llevar al pan un verdadero plato o ensalada. Esa es la idea. En Wichcraft tenemos por ejemplo un sándwich basado en la clásica ensalada apio-palta chilena», explica. La idea prendió entre los gringos, partiendo por los cosmopolitas habitantes de Nueva York.
«Al ser una ciudad de inmigrantes la gente está muy abierta a las innovaciones, por eso entramos tan bien», cuenta. Con un precio por sándwich que va entre los 5 y los 10 dólares, sus locales de la Gran Manzana son frecuentados por gente glamorosilla, de los que prefiere no dar mayores detalles. «No quiero ser balsúo , pero la verdad es que ver a actores o músicos famosos acá no es tanta novedad. Además entre los neoyorquinos existe una suerte de trato en cuanto a respetar la privacidad de esta gente porque al final de cuentas ellos viven y hacen su cotidianidad igual que uno». Chúpate esa.
Capacitó a Seymour HoffmanSu incursión como cocinero en el cine
Además de cliente, el actor Philip Seymour Hoffman, quien protagonizó la película «Capote», es alumno de Sisha Ortúzar. En una obra de teatro donde el actor debía interpretar una escena de cocinero, Ortúzar le enseñó a picar verduras, cocinar y preparar algunas ensaladas. Lo mismo ocurrió en la película «Jack goes boating», una comedia protagonizada y dirigida por Seymour que se estrenó este año.
La cadena en números350 mil dólares fue la inversión con que en 2003 se le dio el vamos al negocio.
200 mil dólares cuesta el arriendo mensual del local más caro de la cadena.
5.500 Sándwiches diarios vende la cadena en sus quince locales.


