Honestidad brutal de la morena
Chocó en marzo y no se presentó al juicio simplificado. La PDI llegó a buscarla a las puertas de CHV el miércoles y pasó una noche detenida en Rancagua acusada de rebeldía.
«Algunos compañeros se asustaron porque pensaron que era por un tema de drogas o quién sabe qué. Pero es que me traspapelé», explica Katherine Orellana.
El estupor de sus compañeros de set no fue gratuito considerando que el miércoles, a eso de las 21 horas, un piquete de efectivos de la PDI llegó a buscarla hasta las instalaciones de Chilevisión con la clara intención de detenerla. Tras subirla al auto policial, la cantante pasó la noche en un cuartel de Investigaciones de Rancagua.
En el juzgado de garantía de esa ciudad la habían estado esperando con los brazos abiertos el viernes 30 de julio para que declarara en una audiencia de juicio simplificado. La madrugada del 14 de marzo pasado, tras participar de una regada fiesta, Kathy colisionó su moderno Kia Pop contra un colectivo por lo que le tocaba responder judicialmente.
Pero Orellana nunca llegó a la mentada audiencia y desde el tribunal despacharon una orden de detención por la rebeldía de la morena. Así, obligada por las circunstancias, ayer se presentó ante el juez.
«El día del accidente, ella quedó detenida puesto que la alcoholemia arrojó 2,25 gramos de alcohol por litro en la sangre», explica el fiscal Francisco Caballero, a cargo de la investigación que sigue su curso. El próximo 21 de septiembre habrá una nueva audiencia para determinar si la cantante tendrá un juicio abreviado o habrá una salida alternativa.
Mucho color
«No podría decir que le están poniendo color porque no es cierto. La verdad es que sí, yo estaba ebria con todas sus letras esa mañana. Fue después de estar en «Pelotón», un momento en el que andaba dispersa y loca por la vida. Suena ilógico pero el choque me hizo madurar», afirma la cantante, antes de agregar que desde ese mismo día se transporta en Metro, y que ha aprendido a comportarse con calma.
-El máximo permitido es de 0,99 gramos de alcohol por litro de sangre. ¿No será mucho andar con 2,25 en el cuerpo?
-Obvio que es un delito y yo estaba copeteada, intoxicada. No puedo pelear por algo que es indefendible. Infringí la ley y no hay nada que hacer. Mi expectativa es que me quiten la licencia y me hagan firmar un año o más.
-¿Y por qué no llegaste a la audiencia?
-Me traspapelé, fui un mes antes de la fecha. Después me puse a trabajar y no asumí la gravedad del tema.
-Nada que esconder
«Estuve internada y no me sirvió de nada»
En una entrevista publicada en mayo de este año en LUN, Orellana detalló que en marzo tocó fondo. Que le afectó su abrupta baja de peso porque tuvo que adaptarse a la vida de flaca, que sus papás se separaron, terminó un pololeo de cuatro años y se quedó sin pega cuando la echaron del «Buenos días a todos». Todo en 30 días.
«Estuve internada un mes en una clínica y no me sirvió de nada, tengo ahí la cuenta para que nunca más me dé depresión», dijo.
Finalmente fue Rodrigo Díaz quien la ayudó a levantarse. «Me agarró y oramos», contó.
-Fea casualidad
Si Katherine Orellana chocó a eso de las 6 AM del 14 de marzo en Rancagua; horas antes, otro cantante se había ensañado contra un colectivo pero en La Calera. La noche del 13, Leo Rey embistió a una micro en pleno centro de la ciudad.


