Tiene 18 años, se hacía llamar Necrone y gastaba lo que ganaba en fiestas
Aprendió solito los trucos que necesitaba y vivía con dos amigotes en un departamento del centro de Santiago.
A sus 18 años, Enzo Fuentes tenía una vida envidiable. Había arrendado un departamento en el centro de Santiago y allí vivía con dos amigos. Potentes computadores de última generación y videojuegos eran parte del mobiliario. Cuentan que en una de las piezas tenía luces especiales para las fiestas que daba. Ninguno de los tres trabajaba.
Pero ayer todo ese estilo dejó a Erizo tras las rejas y formalizado por los delitos de estafa y sabotaje informático. El muchacho fue detenido acusado de ser el hacker que se apropiaba de claves bancarias para hacer transferencias a amigos y otras personas que le prestaban sus cuentas corrientes. Según la investigación, está vinculado a 39 casos por 114 millones de pesos.
El mismo muchacho declaró ante los policías cómo llegó a este «negocio». Contó que a los 14 años pasaba 12 horas navegando por Internet y que ahí conoció a un peruano que le ayudó a especializarse en trucos. También se ofreció a ayudar a detectar a tipos como él. En la red se hacía llamar «Necrone».
«Hay causas en distintas fiscalías, se estiman montos defraudados de 200 millones de pesos. Al menos él reconoce más de 60 millones», dijo el fiscal Felipe Sepúlveda, de la Fiscalía de Ñuñoa.
-,Qué más saben de su vida?
-Los antecedentes que tenemos es que esta persona no terminó cuarto medio y que tiene conocimientos de informática de carácter práctico, sin estudios. Los dineros se gastaban en diversión, suntuarios, fiestas, salidas con amigos y licor.
Copiar páginas es algo trivial
Roberto Alamos hacker reconvertido
Todos los sistemas son imperfectos. Copiar páginas es algo trivial para un atacante informático. La práctica llamada fishing, que usaba Enzo, consiste en copiar la página de un banco o de cualquier otro servicio y cuando la víctima visita esa página falsa y digita la clave de acceso u otros datos privados, esa información es interceptada por el hacker.
Con esos datos el atacante puede suplantar a la víctima frente a la página web auténtica y de esta manera tiene acceso a la cuenta de esa persona con consecuencias corno el robo electrónico.
Otro ataque a las cuentas bancarias es el farming, que consiste en que el hacker envía un virus a una víctima para que su navegador en vez de visitar una página auténtica lo haga a una suplantada y bajo el control del mismo hacker.


