Nelsón Ávila escribe desde su BlackBerry acerca de su último vicio
En 140 caracteres por respuesta, el ex senador radical cuenta cómo lo hizo para abreviar sus largos discursos. Les recomienda a Lagos y Frei crearse un perfil para que vean lo que es bueno.
Nelson Ávila, otrora verborreico orador de la república chilena, a los 67 años acaba de mutar sus largos y elaborados discursos por certeros twitteos tirados con precisión de lanzador de dardos. Y a la gente, que es finalmente la que les da vida a los políticos, parece que le gustó. Ya ronda los 30 mil seguidores en la red social del momento.
Acá, el ex senador hace hervir la batería de su BlackBerry en un mano a mano que tiene como única condición no pasarse de los 140 caracteres. Para ser sinceros, hay que revelar una trampita de Ávila: no respetó los espacios después de los puntos seguidos. Pero qué tanto.
-¿Cómo nació su afición por Twitter? ¿Qué lo sedujo de esta cosita?
-Nació en mi campaña. Dada la precariedad de recursos, decidí apoyarme en esta incipiente herramienta de comunicación. Me sedujo su novedad.
-¿Le costó acostumbrarse a los 140 caracteres? Usted normalmente hablaba harto más larguito.
-Significó todo un desafío. Para un futbolista, sería como dominar el balón en una baldosa. Ayuda a conseguir poder de síntesis.
-¿Cada cuánto se mete? ¿A qué hora se pone su primer twitteo mañanero?
-He definido a Twitter como un pito cibernético. Puede producir adicción. No es mi caso. Las veces y horario varían según las circunstancias.
-¿Es de esos que twittean desde el celular también?
-No «también». Fundamentalmente twitteo desde mi BlackBerry. Soy un blanco móvil para mis seguidores.
-¿Cómo lo hace para que andar twitteando no le coma todo el día?
-Hago cuenta que le hablo a un Monumental repleto. La red crece como la espuma. Está llamada a ser un formidable medio de comunicación.
-¿Es de esos que pueden trabajar o ver tele y twittear a la vez o se concentra mucho para inspirarse?
-Cada vez necesito menos «inspiración» para twittear. Las frases fluyen de modo natural en función del tema que les da aliento.
-¿No le importa que alguien le vaya a decir vago por andar preocupado de estas yerbas?
-Bueno, en realidad, yo «vago» por el ciberespacio, sembrando de cara al futuro. Las redes sociales ya empiezan a hacer sentir su gravitación.
-¿Quiénes son sus twitteros favoritos?
-En general, leo con agrado a los que no «charquean» el idioma, so pretexto del espacio. Valoro la agudeza de juicio y el humor sarcástico.
-¿Verdad que piensa escribir un libro basado en Twitter? ¿Cómo es eso?
-La idea ha despertado gran interés. Cada twitteo «estrella» sería contextualizado en forma breve. El conjunto formaría una «constelación».
-¿Quiénes que hoy no lo tienen deberían hacerse un perfil en Twitter? Tírese unos nombrecitos.
-Ricardo Lagos, para que experimente los coletazos cibernéticos del Transantiago. Y Eduardo Frei, emulando en el posteo a la Martita.
-¿A quién de sus contactos recomienda seguir?
-Por el frío invierno, sugerí seguir a Daniela Micucci. Ella elevaba la temperatura del timeline con unos relatos eróticos de alta gradación.
-¿Qué les diría a los que piensan que este es el nuevo flagelo del siglo XXI?
-Twitter no es un «flagelo». Es una «proteína» que nutre y vigoriza la libertad de expresión. En tal sentido, marca un antes y un después.
-Los mejores twitteos de Nelson Ávila
Con la rapidez de una metralleta, Nelson Ávila twittea al menos más de diez veces al día, cuando anda corto de tiempo. Sus temas son variopintos y su tono, jocoso y mordaz. Acá algunas joyas:
«Carolina Tohá a Fulvio Rossi: ‘tenemos al menos una cosa en común y es que no somos un buen partido'. Se viene ‘Humor, Crisis y otras Yerbas'».
«Se detecta bacteria resistente a toda clase de antibióticos. Es casi tan dura de matar como Camilo Escalona (PS)».
«El abusador le dijo a la postulante: ‘para trabajar conmigo, debe llenar este requisito'. Y le mostró un sostén de gran tamaño».
«Morón se aleja de Bielsa. Dicen que el estratega lo dejó pegado en los ‘tres palos'».


