Relató cómo sobrevivieron y aprovechó para decir que ama a su mujer
Él es un hombre aperrado, sabía que estaba bien, dijo su esposa.
«Qué le dio al Navegado, que se puso tan romántico», bromeó el cuñado de Lilianett Ramírez antes de darle un fuerte abrazo a la mujer. Con el Navegado se refería a Mario Gómez, el minero de 63 años que escribió el primer mensaje que salió de la mina y que con su experiencia se transformó en el líder de los pirquineros atrapados.
En una bolsa atada a la sonda, el hombre confirmó que todos estaban con vida. Y en tres hojas, sacadas de la libreta donde solía anotar sus faenas, escribió el mensaje que impactó al país.
La carta estaba mojada y pedía que se la entregaran a Lilianett, su esposa. A la mujer le costó leerla. Gómez, con una cuidada letra, en lápiz azul, mostraba una tranquilidad impactante. Hablaba de esperanza y amor.
«Cuando tengamos las comunicaciones quiero hablar con el Alonso. Esa empresa tiene máquinas modernas, avisa a todos que estoy bien. Dile a Tun Tun Ávalos que ya tengo seguro. Bueno, Lila, pronto nos vemos, nos comunicaremos, rompieron el primer sondaje, ahí hay comunicación… Que Dios los ilumine, un saludo para mi familia Gómez Ramírez, los amo».
Lilianette, que llevaba puesta una polera que dice «Mario te esperamos», tomó el rosario de la Cruz de Caravaca que su marido le había regalado hacia cuatro meses y contempló el papel con emoción. «Mi esposo es aperrado, sabía que con su experiencia estaba ayudando», se dijo.
Y tenía antecedentes para decirlo. Lo conoció cuando ella tenía 15 años y él ya trabajaba en la mina -desde los 12 años- y hasta se había ido de polizonte hacia Brasil, escondido en un conteiner. En 1984 tuvo un accidente en la faena que le amputó parte de sus dedos.
No sólo en la mina había demostrado su temple. Difícil fue convencer a su mujer para llevarla al altar. «Teníamos fecha para casarnos, pero él es tan trabajólico que tenía que bajar a la mina y no alcanzó a llegar. Perdimos la hora. Yo me enfurecí, pero él me pidió perdón y pedimos nueva fecha y ahí si nos casamos, el día de los inocentes de 1979», recuerda Lilianette.
Ayer, la mujer no pudo evitar desmayarse. Tampoco olvidar una de sus últimas conversaciones. «Le había dicho la semana anterior que dejara la mina. Ya me había dicho que había derrumbes y que la situación no era buena. También me dijo: Dame un tiempo y en diciembre me retiro «. Yo no quiero que trabaje más en la mina, quiero que se dedique a descansar».
«Mi esposo es aperrado, sabía que con su experiencia estaba ayudando»
Lilianett Ramírez
-El ingenio a toda prueba de los mineros
¿Cómo lograron sobrevivir los 17 días?
Después de 17 días a 35 grados de temperatura, 90 por ciento de humedad y a casi 700 metros bajo la tierra, los mineros dieron una señal de vida que para muchos era impensada. «Es casi un milagro. Usaron todas sus capacidades y fueron líderes del grupo en diferentes momentos», dijo Carlos García, director de la Onemi de Atacama, quien contó cómo los mineros lograron sobrevivir a las adversas condiciones
«Siempre tuvieron luz. Quedaron atrapados con dos camionetas. Con el cargador frontal de uno de los vehículos pudieron cargar las linternas y las luces de los cascos. Al parecer, juntaron agua de una cascada haciendo una compresa con la otra camioneta», explicó García.


