Cuatro de seis hermanos están dedicados a la minería
Cuando nos juntamos, las minas son nuestro tema, dice Carolina, la menor de la familia.
Cada vez que André Sougarret tiene un tiempo en las faenas de rescate, toma el celular y llama a su hermano Jorge. En los últimos días, ambos han estado más conectados que nunca.
Los dos son ingenieros civiles en minas de la Universidad de Chile, el primero es gerente de Minas de la División El Teniente de Codelco y está a cargo del rescate de los 33 mineros atrapados. El segundo es subgerente general de Operación de División Andina y fue uno de los que encabezó el traslado de la máquina Strata Raisebore, con la que se pretende sacar a los trabajadores.
«Estamos muy orgullosos. Los seguimos a través de las noticias porque hemos hablado muy poquito con ellos. El tiempo es escaso. Cuando nos enteramos del derrumbe, quedamos conmocionados. Esta es una familia de minería. Imagínate, de seis hermanos, cuatros trabajan en minas: Álvaro, Claudio, Jorge y André. Jorge entró a estudiar ingeniería en minas y André lo siguió al año siguiente», cuenta Carolina Sougarret, la hermana menor. «Nuestro papá, que también se llama Jorge, trabajó toda su vida en contabilidad en la Disputada Las Condes», agrega la sicóloga, que, en todo caso, trabaja para una empresa que presta servicios para la minería.
Francisco Sougarret cuenta que el vínculo de la familia con la minería partió gracias a su padre, Luis Sougarret. «Él fue el primero en estudiar ingeniería en minas y después le siguió mi tío (Jorge). Durante muchos años, mi papá trabajó en El Salvador, en Chañaral, y todos los veranos mis primos iban a veranear con nosotros. Ahí fueron bien influenciados, no como yo, que elegí mal», bromea el periodista.
«Es divertido. Cada vez que nos juntamos, las minas son tema de conversación. Es común escuchar hablar de los viejos, como se les dice de cariño a los mineros, o los sistemas de turno. Siempre les pasan tallas cuando se topan en reuniones. Fue una bendición que les haya tocado a ellos esta misión, salvar vidas no es menor», dice Carolina.
-¿Algún hijo o sobrino que siga los pasos?
-Por el momento, no. Están todos empezando a estudiar.


