Los mineros hicieron insólitas peticiones a sus familias
En las cartas que mandaron,algunos dicen que añoran una torta y una lasaña.Otro pidió que le cuiden a su perro.
«Echo de menos a mi mamá y sus almuerzos. No me reten al Diego (el hermano de 5 años).y cuídenme al perro». Jimmy Sánchez, fanático de la U y el más joven de los mineros atrapados, también piensa en Bronco. El Bronco es su querido perro pitbull y se acordó de él en la carta que ayer le mostró a LUN su padre, Jorge Sánchez. «Quiere mucho a su perro, aunque es medio desordenado», rememoró el progenitor.
Pero ese no fue el único recado-petición que llegó desde el fondo de la mina. Además de los cariños y buenos deseos para sus familiares, los pirquineros también se dieron tiempo de fantasear con sus máximos antojos y solicitar, con espíritu festivo, algunos implementos o alimentos.
«No saben cuánto los quiero. Yo estoy bien, un poco débil porque me falta un bistec de corazón con palta y la tele», redactó en su carta Omar Reygada. «Siempre le gustó la palta y esta especie de churrasquito. Ahora vamos a tener que bajar el sillón para le tele», bromeó ayer su hija Marcela mientras cocinaba.
Sin embargo, fue el copiapino Claudio Yánez, de 34 años, quien más se explayó con sus deseos culinarios. Lleno de vitalidad, el trabajador se imaginó y proyectó su banquete; en términos prácticos, la gran comilona de su vida.
«Quiero comer cosas ricas, panqueques, calzones rotos, pollo asado con papas fritas, churrasco italiano. Y quiero decirle al Tomás (amigo) que cuando salga me espere con un rico asado y con unas cervezas heladitas», decía el extracto de la carta que exhibió su pareja, Cristina Núñez. Ella, por supuesto, comprendió su deseo.
«Le preparo calzones rotos todos los fines de semana y cuando pagan vamos a comer pollo o churrasco al centro de Copiapó. A él le gustan muchos los asados y todas esas comidas, así que es lo que más extraña», contó.
En la misma cuerda, y según su escrito, el minero Raúl Bustos también se encomendó a la comida casera. «En los sueños, que eran hartos, me acordaba de las empanadas de mi mamá y de los asados que hacíamos».
Otras de las peticiones fueron: un mentolátum para Jimmy Sánchez, cafiaspirinas y cigarros blancos para Reygada, una torta para Ariel Ticona y lasaña, su plato favorito, para Raúl Bustos.
-Y les llegan noticias
Ya tienen ropa nueva
Ya les han enviado cerca de dos mil centímetros cúbicos de hidratación, dos mil calorías diarias a través de alimentos como barras de cereal, y gel con muchas proteínas. Los medicamentos han sido fundamentales, pero también han comenzado a bajar a la profundidad de la mina enseres diversos: ropa seca para que se cambien, materiales de aseo y gotas para lubricar sus ojos. El triunfo de las «rojitas» en los Juegos Olímpicos juveniles fue la primera noticia que recibieron desde que están encerrados. Para los próximos días les llevarán juegos como ludo, cachos, dominó y naipes.
-Hay 9 con sobrepeso
Van tres semanas de encierro y de sufrimientos. Y falta de todo. Hay escasa comida, poco aire y el agua es de mala calidad. Aún así, el primer informe médico arrojó que 9 de los 33 mineros aún están con sobrepeso. «Suponemos que deben bajar 8 kilos, estamos mandándoles huinchas para tener un reporte exacto de cuánto peso deben perder para poder sacarlos», dijo el ministro Mañalich.
-Todo para matar el tiempo
No podían aguantar un día más sin tocar la pelota
Guillermo, Orlando y Esteban, familiares de Carlos Bugueño y Pedro Cortés, ayer vivieron un momento de felicidad. Por primera vez desde que están en la mina jugaron a la pelota. Y tan entusiasmados quedaron que amenazaron con una pichanga para hoy con un equipo de destrozados periodistas.


