Se vio coquetos a unos expololos y Shakira compartió con Thor
Tras el evento vinieron otros festejos y se reveló que el vestido de arena de Tyla tuvo que ser cortado.
La noche del lunes se celebró la Met Gala, una velada benéfica que se realiza en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (Met) y decenas de celebridades se dieron cita con espectaculares, y en varios casos, incómodos atuendos. Pero el evento, que realmente es un cena y que este año tuvo un show de Ariana Grande, y cuyo ticket tenía un costo de 75.000 dólares (70.308.750 pesos) por persona, y una mesa completa desde 350.000 dólares (328.107.500 pesos), según informó la revista «Time», tuvo un par de celebraciones una vez que esta velada acabó, que implicó modificaciones de vestuario e inesperadas juntas. Acá tres de ellas.
¿Qué pasa acá? Luego de un romance de 10 meses, en diciembre Bad Bunny y Kendall Jenner terminaron por, supuestamente, incompatibilidad de agendas. A la modelo luego se le vio nuevamente con su ex Devin Booker, y al cantante con Gabriela Berlingeri, también su expolola. Ahora en la fiesta «Aprés Met 2», posterior a la Met Gala, los captaron compartiendo coquetos. «Se sentaron juntos, riendo y pasando el mejor momento. Disfrutaban mucho de la compañía del otro. Se susurraban al oído», aseguró la revista «People», mientras TMZ especuló que se podrían haber ido al mismo hotel.
Thor y la loba. A otro festejo posterior al evento, en el bar Mulberry, el diseñador Tom Ford invitó a celebridades como Shakira, Matt Damon y Chris Hemsworth con su esposa, la madrileña Elsa Pataky, y se vio a todos sonrientes al bajar de un bus y entrar al lugar. El año pasado a la radio «Los 40» de España, Chris (el actor de «Thor») cantó algo de Juanes y aseguró que «no me sé más canciones en español, quizás de Shakira aunque no pega mucho en esta película».
De sólo un uso. La cantante sudafricana Tyla impactó con un ajustadísimo vestido de tela esculpida con tres tipos de arena y cristales de la marca Balmain. La pieza era tan rígida que la intérprete tuvo que ser asistida por cinco mozos para lograr subir las escaleras de la entrada, e incluso en algunos peldaños simplemente fue tomada por la cintura y elevada. Este martes Olivier Rousteing, director creativo de Balmain, y quien vistió una polera revestida en arena también, mostró en su Instagram cuando con tijera cortó (https://acortar.link/QSn7Q0) la larga falda del traje que le permitió a Tyla caminar con normalidad. «Era una pieza que se podía usar sólo una vez en la vida», explicó él. Juan Pablo Espínola (@juanpabloespinolag), diseñador y estudiante de moda en Royal Academy of Fine Arts Antwerp (Amberes), comenta: «Esto habla un poco del propósito de una alfombra roja en los tiempos actuales: lo importante es la imagen viral, que se difunda. El cómo usarlo, cómo se puede sentar o bailar en ese vestido son temas que no importan y se resuelven después. Lo importante es la imagen y que se demuestre la técnica utilizada».


