Estudio Aboga tiene convenios con cinco multitiendas
Bufete resolvió tres problemas a clientes: el lenguaje técnico de los abogados, informar lo que hacen y los honorarios.
El estudio Aboga sabe que el lenguaje judicial no es tragable para cualquiera y trata de que sus clientes entiendan fácilmente los pasos que se dan en tribunales. Cada persona que contrata a sus abogados obtiene una clave para ingresar al sitio www.aboga.cl, y enterarse en qué van sus trámites.
«Lo que puede ver es un informe elaborado por procuradores judiciales que trabajan para nosotros. Es como una bitácora de la tramitación, tratando en lo posible de utilizar términos coloquiales. Los abogados abusamos de palabras, sin que sea realmente necesario ocuparlas. Aquí tratamos de usar términos sencillos, sin tampoco caer en imprecisiones», explica Alejandro Krausz, abogado y gerente legal de Aboga.
«Los abogados somos difíciles de encontrar y la gente en general es tímida para preguntar. Entonces es una buena solución. En el informe aparece, por ejemplo, si fuimos al tribunal y no pasó nada, si salió una resolución, si presentamos un escrito», cuenta.
Eso no es todo. Si se trata de un proceso o «causa» en un juzgado de familia, junto con el informe aparece el link en el Poder Judicial, para acceder a todas las resoluciones oficiales dictadas por ese juzgado. Una persona común necesita la clave de su abogado para acceder a estos documentos, pero a través de Aboga eso no es necesario.
«¿Cómo lo hacemos? Yo patrocino todas las causas. Por lo tanto, tengo clave para entrar a todas ellas. Lo que hago es rebotarle mi acceso al cliente. Si ellos trataran de entrar directamente en el Poder Judicial, sin una clave, no podrían hacerlo», explica Krausz.
Los clientes valoran este servicio. «Uno se entera de lo que pasa antes de que le lleguen los papeles a la casa. Empecé a revisar unos papeles por Internet y había algunos que no entendía. Entonces llamé a mi abogado y pedí que me explicara de qué se trataba. Uno va controlando al abogado si está haciendo algo o no», cuenta Miguel Bianchi.
Aboga también ofrece la posibilidad de divorcios en cómodas cuotas, con precios fijos, sin importar cuánto dure el proceso o la condición social de la persona. «El cliente tiene otra ventaja. No le miran la cara para ver cuánto le van a cobrar o no», asegura Krausz.
¿Cómo funciona el sistema? Primero hay que fijar una entrevista personal, que vale nueve mil 900 pesos. Luego, si la persona decide contratar los servicios de Aboga, se hace un contrato y se cancela el valor con tarjetas de cinco multitiendas o bancarias, en maquinitas que hay en la misma oficina de los abogados. Las cuotas dependerán de los beneficios de cada tarjeta y esos nueve mil 900 pesos se descuentan del valor total.
Esto vale
490 mil pesos cuesta un divorcio por culpa (un cónyuge invoca grave falta del otro).
420 mil pesos es el honorario por un divorcio unilateral (un cónyuge no está de acuerdo).
320 mil pesos es el valor de un divorcio de mutuo acuerdo (ambos cónyuges coinciden).


