Prestan dinero ilegalmente
Reportaje de Chilevisión dio con bandas que se ganan la vida a costa de los comerciantes.
«Por aquí se ve harto. Hace meses pasaron puesto por puesto dejando sus tarjetas y ofreciendo el dinero. Eran dos hombres que hablaban raro», asegura Fany Gajardo, comerciante de avenida Grecia.
Lucía Cortés tiene puesto en la feria de la población Pablo Neruda, en La Pincoya, y cuenta algo similar. «Mucha gente los acepta, porque a veces las deudas o los apuros no te dejan otra. Ellos pasan casi todos los miércoles y domingos», dice.
Se trata de prestamistas informales, generalmente colombianos, que deambulan por ferias de Santiago y otras ciudades, ofreciendo créditos de hasta 300 mil pesos bajo la modalidad «gota a gota», como se le conoce en la nación cafetera. Es decir, anotando las deudas en una libretita y después cobrándolas día a día.
Marco Jiménez, capitán del OS-9 de Carabineros, explica que «este tipo de delitos fue detectado desde hace más de un año en ferias públicas de Recoleta, Huechuraba, Puente Alto, Pedro Aguirre Cerda y Maipú, y en ciudades como Iquique y Arica. Son prestamistas ilegales que caen en diferentes delitos, entre ellos, la usura, y que además suelen cobrar sus cuotas bajo amenazas directas o implícitas».
La policía ha desbaratado varias redes.
«En la mira», de Chilevisión, realizó un largo seguimiento a estas bandas y grabó a personas con acento tropical entregando bolsas con billetes y luego cobrando. En sus imágenes aparecen sujetos en moto que llegan a la casa de los comerciantes a exigir el pago.
Al teléfono que aparece en uno de los volantes que se reparten en las ferias, una operadora con acento extranjero explicó cómo funciona el crédito: «Usted sólo tiene que ser dueño de un negocio establecido y acreditar un ingreso mínimo de 50 mil pesos al día. Estos créditos son a 30 días con una cuota diaria. Es decir, todos los días pasará por su local un cobrador a retirar la cuota, menos el domingo, así que el sábado se paga el doble», dijo la voz femenina, subrayando que se trata de algo legal, fácil y mucho más rápido que una entidad bancaria tradicional.
Exigen muchoIsabel Sáez, presidenta de la Feria 3 de La Pincoya, ha tenido a los prestamistas al lado suyo. «Ellos dejan sus tarjetas para que los llamemos y harta gente lo ha hecho. Después, exigen mucho», dice la mujer.
«Es algo peligroso»
Héctor Tejada
A principios de marzo, el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco condenó al colombiano Julio Enrique Molina por el delito reiterado de usura en perjuicio de comerciantes. La fiscalía probó que en el segundo semestre de 2010, el hombre prestó dinero a pequeños comerciantes de la Feria Pinto y Vega Monumental, cobrándoles tasas de interés que excedían el máximo legal en el país.
Héctor Tejada, presidente de la Asociación de Ferias Libres, dice que «efectivamente es algo peligroso, pero también responde a una realidad'.


