Se someterá a una descompresión de sus órbitas
Cuando le dijeron que por fin podía operarse los ojos, se emocionó tanto que se largó a llorar en la consulta médica. Daniella Campos esperó un año y medio para este momento. El 20 de julio se someterá a una descompresión de órbita durante cuatro horas. Tiene la enfermedad de Graves como consecuencia del hipertiroidismo que la afectó, lo que hace que sus párpados parezcan hinchados y sus globos oculares salidos.
Los primeros doce meses estuvo «esperanzada en que los ojos pudieran volver a su normalidad en forma natural» y el resto se dedicó a buscar quién se atrevería a intervenirla. No fue fácil. Pasó por tres especialistas antes de llegar al que finalmente le devolverá un poco de tranquilidad tras las desgracias que la han afectado en los últimos dos años (ver recuadro).
«El doctor me pidió que fuera aterrizada y que no me hiciera expectativas de quedar como era antes, pero estoy tratando de ser lo más optimista posible», reconoce ella. Pero el asunto no es sólo estético. Daniella no puede mantener la lectura por más de diez minutos seguidos. «Es molesto porque yo leo bastante y trabajo mucho en el computador. Me lloran los ojos, se me ponen rojos, me arden, y tengo visión doble. Me lo sufrí todo estudiando para mi examen de título. Tengo que parar y echarme hartas gotas. Es como estar con las molestias de la conjuntivitis todo el día», describe la ex modelo.
Admite que está asustada, sobre todo porque si bien la operación debería ser su solución definitiva, puede tener complicaciones. «Tiene varios riesgos, entre ellos que cuando el ojo se retraiga no quede en posición correcta . Eso se puede corregir con otra operación para la que hay que esperar tres meses más», explica como toda una experta. Se ha dedicado a investigar sobre su mal y habla con total familiaridad de su caso.
Claro que tiende a ser positiva. «Estoy asustada, pero muy feliz y tengo mucha fe de que va a salir todo bien. Va a ser un proceso largo, pero viene a cerrar un capítulo de una enfermedad horrorosa para mí que me hizo mucho daño», asegura.
Después que le extrajeron la tiroides, Daniella subió diez kilos y por su tratamiento tenía prohibido hacer dieta o ejercicios. Luego de esta intervención recién podrá bajar de peso. «Voy a cambiar completamente», adelanta.
-¿Por qué es tan importante para ti esta operación?
-Por varios motivos. Primero, porque tengo una enfermedad que está activa, que es la de Graves, producto de la otra (hipertiroidismo) que ya se solucionó. La parte estética es importante, pero no es lo central, porque la operación busca mejorar el funcionamiento del ojo.
-¿Te costó convencer al doctor?
-No querían operarme porque los riesgos eran demasiado altos. La operación se evita a toda costa. Te exigen seis meses después de que te operan la tiroides, te irradian y te estabilizan para que el ojo retroceda en forma natural. La otra alternativa era operarse fuera de Chile, en Argentina o en Estados Unidos, pero era más lejano. Lo pasé re mal, me sentía de brazos cruzados. Tuve que hacer un trabajo bien fuerte conmigo para seguir con ánimo.
-¿Y ahora cómo te sientes?
-Ansiosa. Quiero que llegue ese día, lo he esperado harto tiempo.
Tiene varios riesgos, entre ellos que cuando el ojo se retraiga no quede en posición correcta
Daniella Campos
Las duras pruebas que ha sorteado la modelo en su vida
Daniella Campos es de las que siempre regalan una sonrisa. Sin embargo, su historia ha estado cruzada por una serie de dolorosos eventos que, como ha dicho en otras ocasiones, la han tirado al suelo manteniéndola en una profunda pena, pero de los que se ha levantado más fortalecida.
Como cuando su mejor amiga, Katherine Abate, falleció producto de un cáncer. Aunque fue la pérdida de su hija Florencia Augusta, a los 11 días de vida (2009), uno de los momentos más dolorosos que le ha tocado vivir. «Yo nací para ser madre. Antes no lo sabía, después de Florencia sé que es así», dijo la semana pasada en «AR», de Canal 13. Hace unas semanas, un polianeurisma severo crónico se llevó a su padre, Boris. Y aunque la pena no se ha ido, comentó en una entrevista, «me he hecho más fuerte frente a la muerte».


