¿Puede tu lápiz labial causar cáncer?

Fecha:

Dudas sobre la concentración de plomo en algunos artículos de belleza

El 2003 comenzó a circular un correo electrónico firmado por «Elizabeth Ayoub, bióloga molecular». Traducido, comentado y reenviado millones de veces, con el tiempo se convirtió en una de las cadenas más populares de internet a nivel mundial.

El mensaje se preguntaba por qué cierta conocida empresa de cosméticos estaba liquidando lápices labiales a la décima parte de su valor original. «Porque contienen plomo», respondía. Según un supuesto estudio norteamericano, otras siete prestigiosas marcas -como Avon, Estée Lauder, Chanel y Clinique- también incluían ese peligroso elemento en sus «rouges».

«Cuanto mayor el contenido de plomo, mayor el riesgo de cáncer», advertía la doctora Ayoub. Para detectar la presencia de tóxicos, la experta sugería un sencillo test: aplicar lápiz labial en la mano y pasar un anillo de oro sobre él; si el tinte se oscurecía, el producto tenía plomo. «Por favor, envía esta información a todas tus amigas», imploraba el email.

Cosméticos seguros
Como resulta fácil de adivinar, esta cadena era un engaño. Elizabeth Ayoub es en verdad una cantante venezolana y la prueba casera a lo más podía demostrar que el anillo no poseía demasiados quilates.

Avon llegó a publicar un desmentido oficial ante la ola de inquietud que había generado la acusación. La Agencia de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) confirmó el 2005 que muchos cosméticos contenían plomo, pero en cantidades tan ínfimas que no suponían riesgo para la salud. En el sitio web del organismo federal se aclara que el plomo es usado como fijador para colorantes: es decir, permite que ciertas tinturas se adhieran mejor a la piel o el cabello. Hasta hoy, ningún estudio serio ha comprobado alguna relación entre el maquillaje y el desarrollo de cáncer bucal.

Ello no implica, sin embargo, que la industria cosmética esté libre de sospechas cuando hablamos del uso de sustancias nocivas.

El 2002, poco antes de que el email de la «Dra. Ayoub» explotara en la red, nacía una coalición transnacional para alertar sobre los eventuales riesgos en el uso de productos de belleza y aseo personal. Con el tiempo, la ONG «Safe Cosmetics» ha adquirido tal prestigio que grandes empresas del área se han adherido a sus certificaciones.

En el sitio safecosmetics.org se puede acceder a listados con cosméticos potencialmente peligrosos presentes en cualquier baño (incluso productos para niños). Sus intensas campañas de presión han logrado que las agencias estatales prohíban, por ejemplo, tinturas tóxicas contenidas hasta el 2004 en los esmaltes de uñas. Una lucha reciente es desenmascarar a champús, bálsamos y jabones rotulados como «orgánicos» o «naturales», pero que en realidad solo son un cóctel de sintéticos.

«Nuestra campaña busca proteger la salud de los clientes y trabajadores de la industria, promoviendo reformas necesarias para eliminar los químicos dañinos de los cosméticos», reza su declaración de principios. Más de seiscientas organizaciones de salud y consumidores la patrocinan; 1.500 compañías del sector han firmado contratos de buena fe donde declaran que sus productos no contienen elementos tóxicos.

Sobredosis de plomo
En octubre del 2007, «Safe Cosmetics» quiso saber si había algo de cierto en la desacreditada historia sobre el plomo en los lápices labiales. Un dato certero era que, acuerdo a docenas de investigaciones médicas, la exposición sistemática a este elemento triplica los riesgos de que una persona desarrolle diversos tipos de cáncer.

Los resultados de los análisis independientes fueron alarmantes. De 33 marcas chequeadas, un 61% contenía plomo y ninguna de ellas lo rotulaba entre sus ingredientes. «Los niveles comenzaban en 0,65 partes por millón (ppm); algunas de las marcas contaminadas pueden cobrar hasta 24 dólares por un tubo de lápiz labial», denunciaba.

Si bien la autoridad norteamericana no fija un límite para el plomo en los cosméticos, sí lo hace con productos comestibles como los caramelos: 0,1 ppm. Aunque el lápiz labial no se «come», sus componentes evidentemente entran en contacto directo con el aparato digestivo.

El plomo, al no metabolizarse, permanece años en el organismo; aplicado varias veces y a diario, un producto que lo contenga podría ser potencialmente peligroso. «La exposición al plomo, aunque sea a bajos niveles, está asociada a trastornos neurológicos y puede provocar problemas en el aprendizaje, el lenguaje y el autocontrol», advierte el neurólogo David Bellinger, presidente de la Asociación Internacional de Salud Infantil. «El plomo es una neurotoxina que fácilmente puede traspasar la placenta e interferir con el normal desarrollo del feto», complementa el pediatra Sean Palfrey, director de un programa para la prevención por envenenamiento químico con sede en Boston.

Comiendo lápiz labial
Tras el revuelo mediático que causó el hallazgo de «Safe Cosmetics», la FDA se comprometió a investigar. Recién el 2009 publicó en una revista especializada un estudio que no mencionaba nombres: gracias a la presión de parlamentarios y alianzas de consumidores, cinco meses después el documento fue liberado identificando a las marcas analizadas.

Tal como había denunciado la ONG, todos los lápices labiales disponibles en el mercado contenían plomo en cantidades superiores a 0,1 ppm; el promedio era de 1,07 ppm y el «campeón» llegaba hasta 3,06 ppm.

La industria cosmética aseguró entonces que los niveles de plomo en sus productos eran microscópicos. «Esto no es un problema de salud. No es lo mismo aplicarse lápiz labial que comérselo», recalcó Sebastian Marx, vocero de la asociación europea que reúne al gremio.

La FDA reitera que a la fecha no se ha establecido límite para la presencia de plomo en los colorantes cosméticos. «No creemos que exista motivo de alarma. El lápiz labial, al ser un producto de uso tópico, solo se ingiere pequeñas cantidades. La agencia, sin embargo, seguirá investigando», promete en su sitio.

«No existen niveles ‘seguros' de plomo en la sangre; consumir plomo es peligroso», contradice el «Centro para el control y prevención de enfermedades» de EE.UU. Por ello, «Safe Cosmetics» insiste en que las autoridades obliguen a los fabricantes a especificar al menos cuánto plomo contienen sus cosméticos. Para los consumidores, su consejo es tajante: por elemental precaución, es mejor no usar lápices labiales durante el embarazo y debe evitarse que las niñas se apliquen maquillaje antes de la pubertad.

 

 

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...