El diputado recuperó la sonrisa tras quiebre con Ximena Rincón
Después del duro golpe que significó el destape de su quiebre con la senadora Ximena Rincón, ayer el diputado Juan Carlos Latorre no tenía ganas de hablar con nadie y así lo hizo saber a sus cercanos apenas llegó a la Cámara.
Rodeado de amigos, el democratacristiano pasó toda la mañana entre el hemiciclo y el salón de fumadores de la cafetería, donde compartió un par de cigarrillos con su amigo y jefe de bancada DC, Aldo Cornejo, y la diputada UDI Claudia Nogueira, quienes se aliaron para alegrarle el día después.
«Me llama la atención la tranquilidad e integridad con que Caco enfrenta este difícil momento», fue todo lo que dijo la parlamentaria al regresar a la sala, pues «por respeto» fue imposible sacarle más palabras.
Por el otro lado, el apagón de declaraciones también afectó a Rincón. Sólo a través de Twitter dejó entrever el momento por el que cruza. «Gracias por tus lindas palabras! En este momento no son las que abundan», escribió a uno de sus seguidores, llamado @ricardopsj, luego de lo cual agradeció las muestras de cariño y se despidió sin volver a dar señales de vida.


