A visitar a su marido
Dos personas bastante cercanas a la acusada llegaron ayer a declarar al juicio contra Pilar Pérez. Durante la mañana Manuel Inostroza y Alice Querard, los compadres de la mujer que fue apodada por sus vecinos como La Quintrala, contaron historias nunca antes escuchadas en la sala.
Inostroza recordó que Pilar y Francisco Zamorano, el asesinado ex marido de Pérez, eran una pareja «feliz, buenas personas», y por eso les pidieron que apadrinaran a su hijo.
Cuando ocurrió el crimen de Zamorano y el de Diego, los compadres llegaron a apoyar a Pilar.
Alice recordó que el día del asesinato de su compadre, Pilar estaba mal pero «lloraba sin lágrimas». Dijo que Pérez no fue al funeral porque su hija le pidió que se mantuviera al margen, pero tiempo después ambas fueron a ver a Zamorano al cementerio, al mausoleo que Pilar y su marido habían ideado.
Los compadres admitieron que les llamó la atención que tras la muerte de Diego, Pilar se quedó blanca como papel y dijo: «Mi vida no va a continuar».


