Le confeccionó una billetera con sus manos
El muchacho celebró en casa el Día del padre. Hoy debe regresar al centro de rehabilitación de la Teletón.
Juan Silva se emociona al otro lado del teléfono y se larga a hablar. «Es que usted no se imagina, éste es el mejor Día del padre para mí», comenta, feliz de ver a su hijo menor, Kevin, revoloteando otra vez entre los suyos. Después de varios meses, desde la última vez que Kevin salió de casa con rumbo a la Maratón de Santiago, que no compartía de esta manera junto con él. «Me despertó con un abrazo, un beso, me dijo feliz día, papá, y me dio su regalo. Después tomamos desayuno todos juntos en la mesa».El regalo de Kevin constó de tres partes: una torta, un celular y una billetera confeccionada con cartón y cuero entrelazado que fue hecha por él mismo en los ratos libres que le quedan dentro de la Teletón. Su padre destaca el esfuerzo: «Imagínese cuanto tiempo le habrá tomado hacerme este regalo si sólo puede ocupar su mano derecha por el momento».
En los próximos días el tratamiento de Kevin debería seguir en jornada diurna, por lo que podría pasar las noches en su casa. Según Juan, eso no sería problema porque en esta primera visita la adaptación del joven resultó mejor de lo esperado.
«Lo primero que hizo cuando llegó fue tirarse en su cama», cuenta Juan. «Y ayer se nos arrancó unas cuadras y se quedó conversando con los vecinos, recibiendo abrazos de todos. Ha sido muy bonito tenerlo de vuelta. Por ahí anda cantando», dice Juan antes de despedirse y acercarle el teléfono a Kevin para que escuetamente diga: «Estoy feliz de estar al lado de mi papá. Todo esto ha sido muy bueno».


