A dos meses y medio de haberse separado, vive con una amiga
Dice que con los eventos gana lo suficiente para mantenerse y que no tiene precio volver a sentirme libre.
Cuando Belén Hidalgo dejó el departamento que compartía con el Negro Piñera, lo hizo convencida de que nunca volvería. De eso han pasado dos meses y medio, tiempo en el que la trasandina, relata, «me he rearmado como mujer».Hoy vive en el departamento de su amiga Camila, una mujer de 56 años que considera «una mamá»: «Compartimos gastos, así es que el departamento es tanto mío como de ella, jajajá».
-¿Cómo cubres tus gastos?
-Con mis eventos, que no sólo son discotheques. Voy mucho a malls, hago mucha animación de eventos protocolares para empresas en Santiago y regiones. Bueno, ahora puedo hacer muchos más sin la preocupación de que va a llegar el Negro y va a pasar algo. Entonces, mis ingresos son más altos.
-¿Recibes una pensión del Negro?
-No, no. Cuando he necesitado plata se la he pedido a mis padres y eso, gracias a Dios, es un gran respaldo para mí.
-¿Tu estilo de vida se ha visto muy limitado?
– No digamos que llevaba una vida tan holgada cuando estaba casada. Yo siempre trabajé y nunca le pedí plata a él. El Negro nunca me dio mesada, mis gastos siempre los tuve que pagar yo. Para mí, mi marido no era un sostén absoluto. Hay cosas que no tienen explicación y se dan. Lo único que pagaba él eran los viajes fuera de Chile.
La ex de Piñera toma cursos de trapecio, clases de baile y, de vez en cuando, se da sus gustitos. «Siempre tuve un nivel de vida bueno, desde antes de conocer al Negro. Por lo tanto, no estaba dispuesta a no seguir teniendo mi dinero desde el momento en que me casé y menos ahora».
-¿Vas al super y cocinas?
-Voy al supermercado que me queda a media cuadra. Cocinar, no, porque Camila prepara cosas súper ricas y yo soy mala para eso. Los fines de semana hacemos un pastel o torta por gusto.
-¿Limpias el baño?
-No, las tareas más duras, como limpiar el baño, no las hago. Una vez a la semana una señora nos ayuda con eso. Y el aseo general, lavar platos, sacar el polvo y lo demás, lo hacemos con Camila.
-¿Y tu ex?
-Hace dos semanas corté contacto con el Negro. Voy a interponer la demanda de divorcio a fin de mes. Ya tengo el abogado. Y comprarme un departamento para esta nueva etapa de mi vida. Pensé que nunca iba a volver a sentirme libre. Eso no tiene precio.


