Aldi Suganda, de dos años, fuma 40 cigarros diarios
Programa de la cadena de televisión CBS viajó a Indonesia para ver cómo marchaba la rehabilitación del pequeño.
Apaga un cigarrillo y enciende otro de inmediato. Así pasan los días del pequeño Aldi Suganda Rizal, quien a pesar de tener sólo dos años, ya es un fumador empedernido.
Uno de esos que se fuman dos cajetillas diarias y quedan pidiendo más. Y si no le dan, que el diluvio los pille confesados, porque todo se vuelve un mar de lágrimas.
Esa es justamente la explicación que dan sus padres, Rizal y Diana, cada vez que se les pregunta por qué siguen comprando los cigarros que lentamente matan a su hijo.
El caso de Aldi sorprendió al mundo hace seis semanas. Tanto fue el revuelo y la preocupación por el pequeño, que un equipo del programa “The early show”, de la cadena CBS, viajó hasta Indonesia para ver cómo avanzaba el tratamiento de rehabilitación del gobierno al que fue sometido. Pero Aldi sigue fumando como carretonero. “Esperamos que lo deje”, dijo angustiada la madre ante las cámaras.
“Si realmente puede dejar de fumar, será un niño muy sano y sin ninguna enfermedad”, reflexionó la mujer, agregando que a pesar de que está consciente del daño para Aldi, “no sabemos qué pasará en el futuro”.
Según los padres, el niño comenzó a fumar durante uno de sus tantos viajes al mercado de la aldea, cuando aún tenía once meses. “Estaba muy quisquilloso, llorando todo el tiempo cuando estábamos allí. Por eso lo dejamos jugar solo. Un día lo seguimos y descubrimos que tomaba un cigarrillo de un puesto. Lo tenía en su mano ya encendido. Sabía cómo hacerlo muy bien. Como un adulto”, recordó la madre, sin medir las consecuencias de su permisividad.
A partir de ese momento, no pasó mucho antes de que Aldi llegara a los 40 cigarrillos diarios. Es tanto lo que fuma, que es frecuente que use el cigarrillo que recién se termina, para encender el siguiente.


