Según un estudio de la compañía holandesa de navegación satelital TomTom
Neurólogo chileno lo atribuye a que ellos son menos tolerantes y manejan mal la frustración.
Los hombres se estresan siete veces más que las mujeres en los atochamientos vehiculares, según concluyó un estudio realizado por la compañía holandesa de navegación satelital TomTom, el cual fue avalado por sicólogos británicos luego de testear las reacciones químicas en la saliva de los voluntarios cuando se encontraban en medio de un taco.El trabajo reveló que el estrés de las mujeres se incrementaba en 8,7%, mientras que en los hombres llegaba al 60%. Por eso, los sicólogos calificaron la situación como enfermiza, ya que produce presión en el corazón, mareos y problemas respiratorios.
Se determinó también que la actividad preferida de quienes están en un taco es cantar al ritmo de una canción (77%); cantar por sí solos (23%); hacer llamados telefónicos (16%); comer o beber (20%), y maquillarse o afeitarse (3%).
Poco tolerantes
Para Rafael Donoso, neurólogo de la Clínica Avansalud, estos datos revelan una certeza indiscutible.
«Los hombres somos menos tolerantes que las mujeres. Manejamos muy mal la frustración y somos más envidiosos que ellas. En suma, tenemos más defectos que el género femenino, y por ello reaccionamos con garabatos y golpes frente a hechos que nos causan estrés», asegura.
Junto con considerar que el hombre es más neurótico que la mujer, pone como ejemplo la película «Un día de furia» (protagonizada por Michael Douglas), donde se demuestra el total descontrol en que cae un hombre por la rabia que le provoca un atochamiento.
No obstante, al neurólogo le parece discutible que con la saliva se haya podido determinar el grado de estrés, «pues no tiene mucho que ver con el sistema nervioso. Los análisis de saliva se usan más en estudios neuropatológicos».
Con ello concuerda Elisa Ansoleaga, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, quien no tiene antecedentes de que la saliva sea un mecanismo aceptado para estas mediciones. «Si sé que hay pruebas de sangre que se realizan para ello», agrega.
En cuanto a la diferencia de reacción entre hombres y mujeres, resalta que el estrés no es una enfermedad sino un mecanismo adaptativo que al ser humano le permite enfrentar situaciones adversas. Un estrés cotidiano es necesario para funcionar mejor, pero cuando se mantiene por mucho tiempo puede llevar a patologías mentales, cardíacas o cerebro vasculares.
«La diferencia entre ambos sexos es el control. Las mujeres pueden aprovechar los tacos para hacer otras cosas, mientras que el hombre tiende a perder el control. La mujer tiene mayor tolerancia a la incertidumbre. En cambio, el hombre es más ansioso frente a situaciones de pérdida de control».


