Economistas sorprendidos por alza de 10% a todos los países. Cobre no está incluido en el caso chileno
Hay que ser fríos como un pescado y negociar con Trump porque esto se puede revertir, comenta Tomás Flores.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esperó el cierre de los mercados financieros de ese país para concretar lo que denominó «Día de la Liberación», donde escaló a nivel mundial la guerra comercial con una serie de aranceles recíprocos con base de 10% que impondrá a distintos países, más el 25% a los automóviles importados.
En la Rosaleda de la Casa Blanca, Trump mostró los aranceles que cobraban distintas naciones, y apareció en el puesto 20 en la tabla Chile con un 10%, es decir, se aplicará ese impuesto a todos los productos nacionales que ingresen a EE.UU. «Ahora se entiende porque el anuncio se hizo después del cierre de los mercados en Estados Unidos. Los aranceles son peores de lo esperado para el mundo, pero en particular, el hecho de que aparezca Chile en la lista también es una muy mala noticia», dice Hermann González, coordinador macroeconómico de Clapes UC.
Desde el 2004, Chile y EE.UU. tienen un Tratado de Libre Comercio que permite que los productos y servicios que se envían al país del norte paguen cero arancel. «Lo que está haciendo Trump es un cambio en la regla del juego y no le importa. Obviamente que en su equipo todos saben que hay un tratado libre de comercio con Chile. Está pasando por sobre los tratados firmados. Por lo tanto, eso también lo hace particularmente complejo porque cambia, digamos, las reglas del juego que han predominado durante las últimas décadas en el mundo», añade González.
Antes de las palabras de Trump, el temor era que anunciara un impuesto al cobre, lo que no sucederá. Según un comunicado del Ministerio de Hacienda, el metal rojo no será gravado con el 10% a su ingreso a EE.UU. Tampoco se verá afectada la madera ni los productos no disponibles en el país del norte. Desde Hacienda especificaron que la medida rige desde este sábado 5 de abril y que el Ministerio de Relaciones Exteriores «está analizando los alcances de la decisión y realizará un pronunciamiento en las próximas horas».
«Todos los productos que pasan por Estados Unidos, al tener estos aranceles, se van a encarecer, y el consumidor americano es el que va a ver los peores efectos. Esto es muy curioso que el propio presidente lo esté haciendo, porque ahí claramente van a subir los precios y va a bajar la actividad económica en ese país y de otros países, como México, que va a ser fuertemente afectado», dice González.
El problema es que EE.UU, agrega el economista, está al borde de una recesión y con una menor actividad mundial, el crecimiento de la economía chilena puede ser afectada. «Eso, lamentablemente, puede llegar a la gente con menor creación de empleo o desempleo directamente».
Si es un arancel recíproco, ¿Chile tiene que responder con subir a los productos estadounidenses?.
«No hay que apresurarse. Estamos en un contexto de fuertes incertidumbres. Esto es un problema porque el presidente de Estados Unidos es impredecible. Entonces, digamos, esto puede cambiar mañana, puede negociar con algún país, que puede ser el nuestro, o con más de un país y cambiar estos números de alza de aranceles. Entonces, este anuncio es lo que sabemos hoy. Es una mala noticia, pero no sabemos lo que va a pasar mañana».
Tomás Flores, economista senior de Libertad y Desarrollo, dice que «en esta pasada pagaron justos por pecadores» porque «efectivamente hay distorsiones para exportaciones norteamericanas», pero en un conjunto de unos 15 países donde no está Chile. «Acá le cobramos cero y creo que esta alza generalizada de 10% va a durar poco. La cancillería tiene que negociar, no sobrerreaccionar y no ponerle un arancel especial, como lo hizo Canadá o México. Hay que ser fríos como un pescado y negociar con Trump porque esto se puede revertir», comenta.
El ex canciller Heraldo Muñoz se declaró «sorprendido», con el anuncio de Trump porque «esto se trata más que aranceles recíprocos. La situación de Chile no está afectada de manera grave, pero sí es preocupante el anuncio de este arancel parejo de 10% de aplicación a todos los países. Afectaría a nuestro país y a nuestras exportaciones al mercado norteamericano y sería violatorio del tratado de libre comercio que ha funcionado y ha sido exitoso», dice.
A Muñoz, eso sí, le preocupan más la respuesta de todos los países que puede llevar una guerra comercial a gran escala. «Pueden haber efectos indirectos de estas medidas de Estados Unidos respecto a un país como Chile, que es un país abierto al mundo. Estos aranceles puede significar una caída del consumo en Estados Unidos, incremento de los precios, inflación, incluso recesión extendida».



