Dicen que meteorólogo pronosticó lluvia
El hombre del tiempo, en cambio, asegura que le achuntó medio a medio.
Julio Durán Veriveri, un guerrero del sol y la luna que se apresta a bailar en una ceremonia ancestral en honor a los astros, mira hacia el cielo y no olvida lo que escuchó durante toda la semana:
«Yo le tengo un mensaje al señor Iván Torres desde Rapa Nui, porque él dijo toda la semana que no se iba a ver nada, que las nubes taparían todo el cielo, que llovería. Pero la isla es mágica. Lamentablemente este señor del tiempo falló porque el eclipse se vio muy bien. Nuestra tierra es mágica», le decía al meteorólogo de TVN con una mirada de furia compartida por sus otros compañeros de guerra.
Mazu He, a quien le dicen El Terrible en la isla, apunta: «Aquí se ven arcoiris de noche. El tiempo varía de un momento a otro. La meteorología falla. No se puede predecir el tiempo de la isla porque aquí puede pasar cualquier cosa».
Pero desde Santiago, el meteorólogo más famoso del país se defiende cual guerrero de las cartas sinópticas. «Si tú revisas lo que dije en Buenos días a todos el viernes, dije que iba a haber nubosidad y lluvia, y tengo entendido que eso fue lo que pasó en algún momento del día. Y dije que para el momento del eclipse se esperaba un 20 a un 30 por ciento de nubosidad, y eso significa que menos de la mitad del cielo estaría con nubes, que es lo que pasó. Entonces, ¿de qué estamos hablando? La gente no presta atención a la información que se entrega. El pronóstico que hice estuvo absolutamente correcto».
No se vio nadaEl gran fiasco de la playa de Anakena
En la mañana de ayer, la bella playa de Anakena parecía la mejor opción para ver el eclipse. Decenas de fotografos y turistas, principalmente japoneses, se instalaron ahí, pero a la hora de los quibos se llevaron una gran decepción. En ese lugar el cielo se nubló y poco y nada vieron dele evento más esperado.
Los turistas se acomodaron junto a las palmeras en cómodas mantas con diseños solares, luciendo unos disparatados gorros de lanas con visceras.
La expectación era total, peor no fructificó. «Hace 40 años que esperaba este eclipse. Sé que me va a cambiar la vida», comentó Masaaki Koyima, profesor japonés de química en la ciudad de Okayama.


