Casi 400 internos de la cárcel de Rancagua podrán agregarle una línea más que positiva a sus currículums: después de 20 horas de entrenamiento recibieron un cartón que acredita sus conocimientos en alfabetización digital y dominio de herramientas básicas de Microsoft Office. Durante las clases, los alumnos conocieron algunos secretos de la navegación web y a manejar Word y Excel.
Este proyecto ya se aplicó en la cárcel de La Serena, donde 289 presos aumentaron sus habilidades computacionales.


