Vestido con túnica blanca convenció a Luis Berríos de que bajara de la torre de la catedral
El hombre fue trasladado a un centro siquiátrico, por la esquizofrenia que padece.
A eso de las 11:30 de la mañana, Luis Berríos Tapia se sentó por última vez sobre la cornisa de una de las torres de la Catedral Metropolitana, y apoyó el mentón sobre la palma de una de sus manos para contemplar, se diría que con espíritu científico, a la multitud de curiosos que ya presentaba los primeros síntomas de tortícolis de tanto mirar hacia arriba.
«Ya, poh, loco, tírate de una vez», le gritaban no pocos graciositos, como si una caída libre de 40 metros directa al pavimento fuese solo un chiste. Pero a Berríos no se le movía un músculo. A esas alturas ya había pasado por todos los estados: había gritado, injuriado, acusado y hasta arrojado pedazos de ladrillos. También había colgado un lienzo donde explicaba su amenaza suicida: que le habían pegado en un tribunal de Valparaíso y que había quedado con lesiones permanentes, algo de lo que solo tiene registro su esquizofrénica imaginación, según contó el comandante de la Prefectura Central de Carabineros, Gonzalo del Alcázar.
A las 11:40 comenzaron los movimientos finales. Berríos se bajó de la cornisa, agarró la mochila con la que llegó y por un fugaz momento se le vio dialogar con un hombre vestido con un holgado traje blanco. Indudablemente correspondía a una indumentaria eclesiástica. Diez minutos después, Berríos subía a una ambulancia y se dirigía a un centro siquiátrico.
A un piadoso le gustaría concluir que a Berríos lo salvó la palabra de Dios, pero en realidad fue la terrenal elocuencia de un carabinero. En la Vicaría para la Familia confirmaron que los uniformados pidieron un alba, una túnica que se utiliza para celebrar la liturgia, «como una forma de acercarse al hombre», explicó Elizabeth Loyola, encargada de comunicaciones. «Y si bien había un sacerdote no lejos de ahí, el que participó directamente en la contención del hombre fue el efectivo de Carabineros».
38 años tiene Luis Berríos y registra procesos por hurto y violencia doméstica.


