Diputado asume el error y dice que apechugarácomo buen roto que soy
Mi compadre tiene que reflexionar, lo compadece el UDI Manuel Rojas.
La Cámara despachó el presupuesto 2011 en medio de bromas sobre la detención que sufrió el diputado René Alinco, acompañado de una mujer, la madrugada de ayer en una vía secundaria a la Ruta 68.
«Falta la glosa Alinco», murmuraban algunos al borde de la risa.
El parlamentario aysenino llegó achunchado luego de recuperar la libertad a las 4 de la mañana y se concentró en la votación de la ley más importante del país. Se asomaba en el hemiciclo cuando había que sufragar y luego volvía a una sala contigua donde estuvo hasta pasado el mediodía, momento en que decidió hablar y ponerle el pecho a las balas.
Carabineros lo calzó en Placilla, localidad ubicada a unos diez kilómetros de Valparaíso, advertidos de que un vehículo transitaba errático por la autopista. De ahí a la tenencia y al hospital Van Buren. Luego a la casa y más tarde al hemiciclo mascando la mala pata.
«Soy uno de los millones de chilenos que vibramos, celebramos y brindamos por el partido y la despedida del señor Bielsa», afirmó. Aludía a que la noche del miércoles vio Chile-Uruguay en el «Moneda de oro», clásico bar porteño ubicado en la plaza Aníbal Pinto, frente a la Intendencia, local donde fue víctima del patriotismo futbolero.
«Cometí un error, pero no me fugué como otros personajes lo han hecho», matizó.
«¿Quién de ustedes no brindó con los goles de nuestros jugadores? Anoche, al igual que todos los chilenos, gritamos viva Chile», graficó buscando solidaridad.
Sin dar detalles, Alinco aseguró que «va a ser una noche inolvidable para mí porque vimos una buena selección, brindamos y vibramos con los goles. Me tomé un trago, soy puro pueblo y apechugaré como buen roto que soy».
De seguro, los colegas más graves le reprocharon la mala pata y hubo otros más comprensivos. El UDI Manuel Rojas dijo que «más allá de mandarse pastelazos, debe ser responsable. Mi compadre tiene que reflexionar porque representa a su zona y a la corporación. Nos enloda a todos nosotros y afecta la imagen de la Cámara».
El gremialista añadió que nadie puede prohibir echarse unos copetes porque «para eso están los choferes o los radiotaxis».
Carlos Parra, el fiscal a cargo del caso, confirmó el incidente y aclaró que Alinco «se negó» a la alcoholemia.
Añadió que cualquiera se puede rehusar al examen «sin embargo, existe una consecuencia legal, cual es que se presume que dicha persona estaba conduciendo bajo la influencia del alcohol».


