Es desestigmatizar un poco todo lo malo respecto de la marihuana, dice Aeleen
Las tres, desencantadas de las carreras que estudiaron en la universidad, decidieron sacar su propia marca de accesorios.
A veces una idea no nace de una epifanía, sino del desencanto. Karin, Aeleen y Alanis Gelman dejaron atrás sus carreras en sicología y producción de eventos cuando se dieron cuenta de que el camino profesional tradicional no les ofrecía lo que buscaban. En vez de insistir con carreras que ya no las motivaban, decidieron probar algo distinto: crear una marca propia dentro de un rubro que conocían bien desde su infancia (@soulblime.official).
El mundo de la tabaquería no les era ajeno -su padre se ha dedicado por años a la importación y exportación de productos del área-, pero lo que ellas tenían en mente era otra cosa. Querían una propuesta propia, con diseño, estética y enfoque claro. Así nació Soulblime, una empresa enfocada en blunts saborizados hechos con hojas de cáñamo, libres de nicotina y aditivos, pensados para un consumidor que no solo fuma, sino que también aprecia la experiencia.
Un blunt, para quien no lo sepa, es un cono: una hoja enrollada que se usa para fumar marihuana, parecida al papel de tabaco, pero en este caso hecha de cáñamo y con sabores como vainilla, coco, chocolate o menta. No contiene nicotina ni aditivos, y está pensado más como un producto de diseño que como un simple insumo.
«Fue algo que se dio de forma muy orgánica. Al comienzo, a mi hermana Aeleen fue a la que se le ocurrió la grandiosa idea de crear parafernalia con más onda y diseño. Pasados unos meses nos empezamos a dar cuenta del éxito que estábamos teniendo, y desde ahí en adelante hemos trabajado cada una desde una arista diferente para consolidar la marca», explica Karin.
La marca debutó oficialmente en octubre de 2022, en la Expo Weed de Santiago, y desde entonces no ha dejado de crecer. Hoy sus productos se venden en ocho países, entre ellos España y Alemania, y acaban de participar en la Spannabis, la feria de cannabis más importante del mundo. Allí compartieron espacio con marcas de todos los continentes. «Nos dimos cuenta de que incluso allá destacábamos. Fue un golpe de realidad positivo», dice Alanis. Tienen 18 sabores de blunts, además de otros accesorios, como bolsas hermética o filtros.
Aeleen, no deja de llamar la atención que sean tres hermanas en un negocio tan particular como el de la marihuana. ¿Cómo llegaron a eso?
«Lo más importante es que no nos vamos a pelear, que vamos a resolver las cosas desde el amor. Entonces creo que eso también, para nosotras como hermanas, ha sido muy importante. Obviamente hemos pasado por todo, pero ha sido una experiencia muy linda y que nos ha acercado mucho. Y bueno, el mundo de la marihuana, como te contaba, mi papá está ligado a otro tipo de accesorios, más de tabaquería, desde toda nuestra vida, siempre ha sido desde su trabajo. También es como desestigmatizar un poco todo lo malo respecto de la marihuana, como eso de que la gente tiene un kit mega privado escondido en el último cajón. Y nuestra marca representa lo contrario, que es algo positivo, medio psicodélico, feliz, que se comparte».
Alanis, ¿el blunt se usa exclusivamente para fumar marihuana?
«Sí. El blunt está muy asociado al consumo de marihuana. En general, no es lo que la gente fuma todos los días, como el papelillo, sino que se reserva para momentos más especiales, porque es más grande y necesitas rellenarlo más. Pero lo que hemos notado es que, con el tiempo, el consumo de blunt ha aumentado. La gente ya lo conoce mucho más. Aparece en casi todas las canciones de género urbano, entonces está súper presente en la cultura. Y por eso hay personas que lo están usando también en el consumo diario, no solo en ocasiones especiales. Sobre todo por los sabores, que hacen que sea una experiencia más entretenida».
¿De dónde viene el blunt?
Simón Espinosa, director de En Volá, explica que los blunts son una forma de consumo de cannabis originada a fines de los 80 en algunas ciudades de Estados Unidos. «La gente abría puros o pequeños habanos, unos de marca Philip Blunt -de ahí el nombre-, y utilizaba la hoja envoltoria para poder disfrazar la apariencia y el olor del cannabis». Explica que Soulblime es una reversión de este formato icónico de la cultura cannábica norteamericana, pero con elementos muy distintivos. «Están hechos de cáñamo natural y, algunos de ellos, están saborizados con terpenos. Son libres de nicotina y de GMO. Características muy decidoras de sus creadoras. Es un emprendimiento chileno que ha dado mucho que hablar en la industria internacional. Estas tres hermanas no solo se transformaron en la marca más vendida en Chile en su categoría, sino que se expandieron y comenzaron a conquistar el mercado latinoamericano y europeo».
¿Son menos comunes que los papelillos los blunts?
«Mucho menos prevalentes, porque requieren una cantidad grande de flores y es un compromiso. Porque si fumas un blunt, no es para una experiencia suave como a la hora de almuerzo y después volver a la pega, va a durar un rato».


