Detalles sobre sus viviendas en Santiago y Cachagua
La panelista de S.Q.P. habla del plan que tiene con Rafa Araneda para juntarse durante el Festival: Jugaremos a las escapaditas algunos días, porque él va a estar en un hotel y yo en otro.
Está con menos tiempo libre que nunca ahora, que acaba de comprarse una casa en Cachagua y la está decorando asesorada por Francisco Camiroaga, el hermano de Felipe. Marcela Vacarezza corre de «S.Q.P.» a su amplia residencia en La Dehesa para estar con sus tres hijos (Martina, de 9 años; Florencia, de 7 y Vicente, de 4) y, si la suerte la acompaña, toparse con su marido Rafael Araneda, que si no está en México, anda en reuniones del Festival de Viña o de gira con la Teletón.
Cuando Rafa esté animando Viña 2011, ella seguirá como panelista de «S.Q.P.» y sus niñitos se quedarán con sus abuelos maternos en la playa. «Vamos a tener que jugar a las escapaditas algunos días, porque él va a estar en un hotel y yo en otro», anuncia Vacarezza riendo.
Mientras retoza en un elegante sillón en la terraza que cubre parte de un gran patio que incluye una piscina y un asador, aclara un mito que se ha tejido sobre su casa.
-Marcela, se habla de que tu casa tiene un ascensor, ¿existe?
-Jajá. Sí, es cierto. Lo que pasa es que antes vivíamos en una casa al lado de los papás de Rafael. Cuando se murió el papá de él, nos cambiamos a una casa más grande con la mamá y la hermana de mi marido. El hermano de Rafa, que es constructor, nos recomendó construir una casa como quisiéramos. Esta casa tiene subterráneo y tres pisos. Pensamos en el día de mañana de mi suegra, que tiene 83 años, aunque en este minuto el ascensor se usa sólo para acarrear cosas.
3 pisos
y un subterráneo tiene la casona del matrimonio Araneda Vacarezza.
Me gusta tomar y tengo súper buena cabeza. Tomo a la par con los hombres
DARDOS A ARGANDOÑA
«Raquel no lo pasa bien en la farándula »
Como opinóloga de «S.Q.P.», Marcela Vacarezza critica la nueva costumbre de Raquel Argandoña de no responder ala prensa y de pelearse, como ocurrió con un notero de «Primer plano».
«Uno en general lave molesta, contestando de manera molesta. Se enoja cuando ve periodistas y esto no es para pasarlo mal. Si no lo está pasando bien, de repente es mejor hacer otras cosas», lanza la deslenguada Vacarezza.


