Ignacia, de dos años, es un caso severo de reacción alimentaria múltiple
La gente no me cree, dice su mamá, quien la alimenta con un suplemento artificial de aminoácidos.
A sus dos años y dos meses, Ignacia nunca ha masticado con sus dientes. La pequeña no come absolutamente nada y solo se alimenta bebiendo un sustituto alimenticio artificial completo, a base de aminoácidos.A los cuatro meses y medio le diagnosticaron alergia alimentaria múltiple severa. Desde ese momento sus padres suprimieron todo tipo de comidas.
«La gente no me cree cuando les digo que ella no puede comer nada. No hemos podido dar con ningún alimento. Incluso, los sustitutos le provocan alergia. Pero la alimentamos con el que menos mal le hace», dice Katia Saric, su mamá, quien gasta medio millón de pesos al mes en tarros del suplemento.
La odontóloga recuerda que antes del diagnóstico, su hija «tenía una salivación excesiva, usaba 30 baberos al día y se rascaba todo el día».
En tres oportunidades, los padres de Ignacia intentaron agregarle algún alimento a su dieta, pero los resultados fueron nefastos.
«Primero le dimos media cucharada de manzana y terminó hospitalizada. Una vez le cambiamos el agua y le provocó un severo trastorno renal. Lo último fue acercarle unos granos de arroz molido a sus labios. Volvió a caer a la clínica. Llegó al punto de que hasta el olor a la comida le provocaba reacciones alérgicas. Como es muy chica y no socializa con muchos niños, no conoce otros alimentos», cuenta Katia, quien para el último cumpleaños de Ignacia le tuvo que hacer una torta de cartón y goma.
María Angélica Marínovic, inmunóloga de la Clínica Santa María, explica que esta alergia tiene una causa genética. «Los padres o hermanos con alergia son los principales factores de riesgo. También influye la precosidad con que se consumen ciertos alimentos. Se da más en países industrializados, porque existen menos alérgenos para el sistema inmune. Y ha habido un aumento en los casos porque ahora es posible diagnosticarla».
Una vez le dimos media cucharada de manzana y terminó hospitalizada
Katia Saric, su mamá


