Los fabricantes la instalan bajo el asiento del piloto y se leerá en caso de accidentes
El dispositivo guarda 15 parámetros del vehículo como la velocidad, el frenado, el funcionamiento del motor y la inclinación del auto.
Para mejorar la seguridad de los conductores de automóviles, todos los vehículos nuevos que se vendan en Europa a partir de julio de este año deberán contar con una caja negra, similar a las que utilizan los aviones, que graba voz y datos segundos antes algún siniestro y da luces de qué fue lo que pasó.
En el caso de los autos, el sistema Registrador de Datos de Eventos (EDR, en inglés) registrará ciertos parámetros de movimiento del automóvil 30 segundos antes de un accidente y hasta cinco segundos después. Son datos como el frenado, la velocidad que se llevaba, la inclinación del auto, el funcionamiento de los airbags, motor o cinturones de seguridad, entre otros.
El dispositivo se activa bajo ciertas condiciones como cambios bruscos de velocidad, activación de airbags o cuando se tensan los cinturones de seguridad, por ejemplo. No funciona todo el tiempo.
La caja negra, que en realidad es naranja y tiene el tamaño de un celular, está ubicada bajo el asiento del piloto y la información extraída quedará alojada en un chip que solo podrán leer los organismos e instituciones de seguridad relacionadas con el tránsito, a través de un computado.
Era una medida esperada. Fue aprobada en 2022, tuvo un periodo de marcha blanca y en seis meses se implementa totalmente con la obligatoriedad de los fabricantes de incorporarla.
«La Unión Europea tiene el compromiso de rebajar las muertes en 50% al 2030 y tenía que tomar medidas drásticas para avanzar en esa dirección. Y los automóviles hoy tienen la disponibilidad tecnológica para llevar una caja negra que registre los datos, algo que en automóviles análogos no se podía hacer», comenta el especialista en seguridad vial, Alberto Escobar, gerente de Movilidad de Automóvil Club.
Añade que hoy los automóviles tienen sensores y dispositivos que generan estos datos, lo que hace posible incorporar sistemas como el EDR.
Juan Barichevich, director del área de Mecánica y Electromovilidad de Inacap, explica que el EDR se conecta al computador del vehículo y al sistema de funcionamiento de los airbags.
«Pero funciona como una grabadora que opera de forma independiente. Va debajo del conductor no porque ahí haya alguna función especial, más bien es para que sea más fácil encontrarla cuando haya un accidente. También puede haber estado delante de los pies del piloto o cerca del motor, pero no sería tan sencillo el rescate del dispositivo», explica.
Lo que puede hacer
Al rescatar los datos de movimiento de un automóvil, la autoridad que investiga podrá analizar muchas variables nuevas para saber realmente qué le pasó al vehículo antes del accidente, si sufrió una falla o fue producto de factores externos.
«Es una buena medida porque con los registros se podrá hacer una idea de lo que pudo haber provocado el accidente. Si hubo un frenado errático, si el conductor iba a exceso de velocidad. Se va a saber si hubo alguna falla eléctrica, por ejemplo. O si hubo una activación del sistema de corrección del volante por cambio de carril que pudo ser porque quizás el conductor iba mirando el teléfono, distraído o en estado de ebriedad. Será como una autopsia de lo que efectivamente pasó», detalla Diego Marambio, instructor de manejo y piloto de rally cross country.
Cuenta que en los rally ocupan un sistema similar de análisis de datos que sirve para mejorar la performance.
«No graba ni audio ni video, registra la velocidad, sí se pasó una curva más lento o rápido, si se apretó más o menos el acelerador; todo con una intención deportiva. Es bueno que salga algo ahora para los temas de accidentes de tránsito», añade.
Barichevich explica que hay conductores que lo pueden ver como una amenaza por vigilar su conducción, pero su lógica es prevenir accidentes.
«Hay que verlo como un apoyo a la comunidad, a las marcas e instituciones para que tengan información para prevenir accidentes», asegura.
¿Podría llegar a Chile?
Los especialistas indican que en Estados Unidos hay algunas marcas que incorporan cajas negras en sus vehículos, pero no de forma obligatoria, por lo que la Unión Europea está marcando la pauta para el resto del mundo.
«Está recién partiendo y podría llegar a Chile más adelante, pero tiene que haber una norma de implementación. Y Chile no es bueno para las normas. Si el gobierno de turno decide llevarlo adelante, tiene que ver la legislación primero», explica Alberto Escobar.
A futuro podría extenderse su uso por temas legales o por seguros.
«Tal vez una compañía de seguro podría determinar el valor de la póliza según tu comportamiento y cómo manejas en el vehículo», teoriza.


