«Si fue culpa de mi papá, les pido perdón a las familias»

Fecha:

Mauricio, hijo del conductor del bus

José Luis Abarca Saavedra llegó a ser conocido como un buen boxeador.

Llegó a ser reconocido como un buen boxeador en su juventud. Obtuvo medallas y hasta un diploma de Digeder en 1991, pero de la pasión que le ocupó buena parte de su tiempo, cuando tenía apenas 15 años, poco o nada contaba a sus cercanos. «Él nunca me habló de eso. Contaba que había sido bueno, pero no hablaba casi nada del tema», recuerda su hijo Mauricio Abarca, de 12 años.

José Luis Abarca Saavedra había abandonado los guantes mucho antes de que él naciera y se había dedicado a trabajar en una ferretería de Lo Gallardo, cerca de San Antonio.

Hace cuatro años volvió a hacer un cambio radical y comenzó a trabajar como conductor de Tur-Bus. Ayer por la mañana salió temprano de su casa, le dio un beso en la frente a Mauricio, para no despertarlo, y después de decirle «te quiero mucho» emprendió el viaje que terminaría con su máquina incrustada en un camión.

«Él era muy responsable, no tomaba, no fumaba. Siempre sus jefes decían que todos los choferes debían ser como él», relató la madre del conductor, Bernardita Saavedra.

Abarca, de 38 años, vivía desde hace tres con su hijo en la casa de sus suegros, luego de una dolorosa separación de la mujer que lo acompañó por más de 10 años. Cayó en depresión, pero había salido adelante.

Junto con Mauricio tenía un proyecto mayor: acompañarlo en marzo a Orlando, Estados Unidos, a participar en un campeonato de cheerleaders.

Mauricio no se quiebra, pero mira sin entender todavía lo que ocurre. Igual da su versión de la tragedia: «Creo que fue algo mecánico, pero, si fue la culpa de mi papá, les pido perdón a todas las familias».

 

Juan Ortega iba al volante del camión

El hombre que sabía que iba a morir en un accidente

El lunes, Juan Ortega le dijo a su familia que no se preocupara por su diabetes, que él se moriría en su ley, detrás del volante, lo que siempre había hecho en su vida.

Juan era el conductor del camión que recibió el impacto del bus. Como cada día, transportaba alimentos para aves para la empresa Yemita, entre Isla de Maipo y Leyda.

«Nos dijo que moriría en un accidente, de un puro pencazo, y así fue», recordaba Manuel Olguín, sobrino del conductor.

La tragedia ya se había instalado en el hogar de Juan Ortega. Hace años su hija falleció de apendicitis.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...