Ayer fue adorado por decenas de viñamarinos
Fue declarado ciudadano ilustre de Viña del Mar y contó que va a ser papá por cuarta vez.
Viña del Mar. Si la intención era pasar piola, llegar en una limusina no ayudó en nada al empresario Leonardo Farkas.
Afuera del edificio consistorial de Viña del Mar, en calle Arlegui, de inmediato se juntó un puñado de personas que reconocieron los rulos dorados del millonario, que saludó con sus clásicos pulgares hacia arriba.
Eso fue a las 13 horas de ayer. Cuando Farkas abandonó el recinto, a las 14:30, el rumor se había propagado y ya era un buen grupo el que se había instalado celular en mano para captar una imagen y muchos otros los que le pasaron tarjetas, papelitos con nombres y solicitudes, pero esta vez nada cayó. No hubo repartija de dinero o joyas. Solo apretujones de los guardias municipales y griteríos de saludos buena onda.
«¡Leo, aquí, aquí!» y «Lindo reloj», le lanzaron por si caía en el truco y regalaba un tremendo cronómetro dorado que colgaba de su muñeca izquierda. Pero no pisó el palito.
-Leonardo, ¿le molesta que le pidan plata cada vez que la gente lo ve?
-Me llegan miles de peticiones todos los días y a veces cansan un poquito. Yo critico a los ricos que son tacaños, pero también a los chilenos que son pedigüeños y quieren que les dé. La gente tiene que trabajar y salir adelante. Y yo ayudo más a la gente que no tiene brazos o con enfermedades. Pero son insistentes.
Tour por el mundo
El empresario fue el invitado de honor del municipio viñamarino, que lo declaró ciudadano ilustre, por sus contribuciones al Sanatorio Marítimo, a un hogar de niñas, a jóvenes, a deportistas y a un montón de instituciones más.
«Un filántropo que ha colaborado muchas veces en forma anónima con la comuna», lo definió la alcaldesa Virginia Reginato, quien agregó en broma que «ya le eché el ojo» a una pulsera de oro que el homenajeado lucía.
El millonario devolvió la broma comentando que tanto él como la alcaldesa están más flacos. «Yo perdí siete kilos para ir al espacio en octubre, porque me prohibieron ir si no bajaba el colesterol y de peso, porque me podía dar un ataque al corazón allá arriba», dijo.
Pero no viajará porque será padre por cuarta vez y debió postergar su increíble travesía hasta el 2012. A cambio, realizará en familia un soñado viaje alrededor del mundo por dos meses. «Le arrendé el avión a Julio Iglesias», contó. Parte en Estados Unidos, sigue en Europa y Asia y terminará con un safari en Kenia.
Yo critico a los ricos que son tacaños, pero también a los chilenos que son pedigüeños.
Leonardo Farkas, empresario


