El retorno de la serie trae una actuación de lujo de Pedro Pascal
Desde la ciencia y la ficción, expertos analizan las opciones para que esos muertos se pongan muy vivos.
El retorno de «The last of us», que se produjo la noche de este domingo en HBO y MAX, trajo una serie de situaciones que por consideración a los lectores no serán detalladas acá. Nada peor que un spoiler, ¿no? Sólo diremos que al comienzo de esta segunda temporada los personajes están inquietos ante la lejana posibilidad de que los zombies estén cerca y que sean menos torpes.
Como seguidor de la serie en la que se luce Pedro Pascal, el bioquímico y divulgador científico Gabriel León para la oreja ante la más mínima mejora de estos seres. Tal como sabe todo fan del programa, la causa de la infección es un hongo que ha evolucionado quitándole la voluntad a los humanos a quienes enferma.
«Ese hongo existe en la realidad, se llama Ophiocordyceps unilateralis y que en la selva amazónica atacan y controlan a las hormigas», comenta León.
¡Qué miedo! ¿Y mutan como para hacer a la hormiga más rápida o vivaracha?
«Los hongos son organismos eucariontes que tienen sistemas de reparación de ADN, por lo que las mutaciones aparecen, pero son reparadas rápidamente. Ahora es esperable que en la serie, como en la naturaleza, se fijen mutaciones que otorguen una ventaja para propagarse más rápido».
Que estos zombies que amenazan a nuestro Pedro Pascal sean más espabilados, sería algo menos extraño de lo que uno pensaría.
«No siempre los zombies son tontos y lentos, esa es una tradición literaria que se inspiró en las tradiciones del vudú y luego fue reinterpretada por George Romero en la clásica película La noche de los muertos vivientes, de 1968», sostiene Berna Ojeda Labourdette, antropólogo social y una lectora voraz como pocas.
Ojeda explica que «después se hicieron más ágiles e inteligentes cuando comenzaron a asimilarse con infectados por alguna enfermedad, como si fuera una plaga». Entre los ejemplos que entrega se encuentran la película «28 días después», de Danny Boyle y el libro «Guerra Mundial Z».
Felipe Gómez J., escritor y profesor U. Adolfo Ibáñez, es megafan de los zombies y, como no, de «The last of us». En su opinión, los muertos vivos más espabilados se vuelven aún más interesantes.
¿Por qué, Felipe?
«Porque agregan ese valor de ser llevado por sus pasiones, alejado de la razón. Lo acercan al ser humano, haciendo un juego de búsqueda de diferencias entre uno y otro. Es muy atractivo como figura para repensar en nuestra condición como humanos, qué nos diferencia unos de otros más allá de la carne».
Gómez pone de ejemplo una película francesa estrenada el año pasado de nombre «MadS», que considera una apuesta que refresca un género que vivió una «saturación que se dio en la década pasada».
¿Cómo son esos zombies?
«Son seres infectados por una especie de droga. Un grupo de jóvenes universitarios tratan de llevar su vida diaria sin saber que han sido infectados por este virus: piensan, razonan, pero a medida que la infección avanza van perdiendo sus capacidades mentales y se acercan a un tipo de ser más instintivo. Aún así son capaces de razonar que moverse en bicicleta es más efectivo que hacerlo a pie, o de recordar a sus seres más cercanos, traiciones o relaciones amorosas».


