El botiquín personal de uno de los uniformados fue determinante para asistir el inusual alumbramiento
Los uniformados, una vecina y un botiquín improvisado recibieron a las niñas.
Un baño pequeño, lleno de tensión, y dos carabineros que debieron improvisar como parteros. Esa fue la escena vivida la tarde de este sábado en una vivienda del pasaje Puerto Chañaral, en la comuna de Pudahuel, donde una mujer de 34 años comenzó un trabajo de parto repentino de gemelas prematuras.
El sargento primero Raúl Salazar Borques, jefe de turno de la 55° Comisaría de Carabineros de Pudahuel, relató que todo comenzó durante un patrullaje preventivo por avenida La Travesía. «Fuimos alertados por transeúntes que una víctima estaba dando a luz gemelas. Nos dirigimos raudamente al lugar y en el segundo piso de una casa nos encontramos con la mujer en pleno trabajo de parto, dentro del baño», contó el uniformado.
En medio del nerviosismo de los familiares, Salazar y su compañero, el cabo Figueroa, tomaron el control. «Desocupamos la casa para poder trabajar y empezamos a organizarnos. El lugar era muy hostil: un baño chiquitito, con una bajada de escalera inmediata. Había espacio apenas para una o dos personas», explicó.
En ese momento, apareció una vecina con conocimientos en primeros auxilios que fue clave para el éxito del procedimiento. «Finalmente fue ella la que tomó la sartén por el mango. Nosotros la apoyamos y hacíamos coordinaciones. Fue ella quien recibió a la primera guagüita, porque ya no había nada más que hacer, estaba naciendo en ese instante», narró el sargento.
El cabo Figueroa, quien tenía consigo un botiquín personal, más completo y práctico que el del vehículo policial, fue fundamental. «Tenía vendas, gasas, guantes, tijeras quirúrgicas, bisturí, hasta sueros y torniquetes», relató Salazar.
A las 16:15 nació la primera gemela, y diez minutos después, la segunda. Todo eso antes de que llegaran los equipos del Samu. «En media hora pasó todo. Nosotros hicimos las coordinaciones con salud, bomberos, ambulancias, mientras asistíamos en lo que podíamos. Nunca pensé que iba a estar en un procedimiento así. En 21 años de servicio, nunca me había tocado participar en un nacimiento. Menos de gemelas. Pero, gracias a Dios todo salió bien», dijo emocionado el sargento.
El uniformado destacó el trabajo que hicieron para conservar la calma en la madre, pese al escenario de tensión que significaba estar dando a luz de manera repentina, a gemelas y en su propia casa. «La mamá se portó un 7, una mujer extremadamente valiente desde mi punto de vista», reflexionó el sargento. Luego de que naciera la segunda bebé la ayudaron a bajar las escaleras y ambos funcionarios escoltaron la ambulancia hasta el hospital para facilitar el traslado. «Llegamos al hospital sin ninguna novedad,», detalló Salazar.
Riesgos
El doctor Cristian Contreras Vidal, especialista en Medicina Materno-Fetal de la Universidad Católica, explicó lo riesgoso que pueden ser este tipo de procedimientos. «Lo habitual en un embarazo único es como un 10% (de riesgo) y en los embarazos gemelares el riesgo puede llegar hasta un 50 o 60%», explicó. Además agregó que solo entre el 25 y 35% de los embarazos gemelares pueden nacer por un parto vaginal exitoso, es decir, de ambos gemelos. Ya que entre las complicaciones, está que el segundo feto no venga en la posición adecuada y requiera cesárea.
Respecto a la rapidez con la que todo ocurrió, el especialista explicó que podría tratarse de un embarazo precipitado. «No es tan frecuente, pero puede darse más en pacientes que han tenido partos antes, y en pacientes que tienen embarazo gemelar», detalló.


