Hiperventilación en el Congreso: Marce Sabat quiere baby shower-happy hour
Celebración con excesos. Todos se adjudicaban la iniciativa como propia. Piñera firmaría hoy la ley.
Valparaíso.- «Por fin ha nacido el niño», gritó con júbilo pascual la ministra del Sernam Carolina Schmidt luego de que los diputados aprobaron por unanimidad el proyecto para extender el postnatal a seis meses. Tras tediosas discusiones en ambas cámaras la cosa está a punto de ser ley: sólo falta la firma del Presidente, mero trámite. En su etapa final se complicó un poco la discusión, porque el Senado buscó hasta el final incorporar a la cobertura completa a las empleadas públicas de zonas extremas, cuestión aprobada ayer en la mañana.»Este es un momento histórico, esto demuestra el compromiso social del Presidente Piñera», vociferó el senador RN Francisco Chahuán. El DC Patricio Walker agradeció a los falangistas partícipes en el debate de la nueva ley y el honorable del MAS, Alejandro Navarro, le recordó al Primer Mandatario que el Gobierno no tiene mayoría en el Senado y que gracias a la oposición hay postnatal. Todas las bancadas querían ser el padre de la guagua.
«Este es un proyecto de clase mundial. Beneficiará a dos y medio millones de mujeres. Compromiso cumplido del Presidente Piñera», declaró la ministra Schmidt con una sonrisa amplia e imperturbable, tras besuquearse y fotografiarse con parlamentarios de todos los colores.
«Cuando el Gobierno escucha salen mejores cosas», opinó el diputado socialista Osvaldo Andrade, invitado a ponerse en la foto por el UDI Patricio Melero. «Ahora queremos más padres-madres», conceptualizó la parlamentaria PPD María Antonieta Saa para explicar a su manera que desde este momento las mujeres podrán traspasar a los hombres parte de su postnatal.
La ministra Schmidt estaba tan feliz que hasta se olvidó donde dejó su cartera, la que no pudo seguir buscando porque un grupo de diputadas, lideradas por Marcela Sabat, le empezaron a proponer realizar alguna actividad para celebrar la aprobación del postnatal. Rubilar, Goic, Molina, entre otras, participaron de la lluvia de ideas. La que se impuso fue una suerte de baby shower-happy hour. «Porque tiene que ser con champaña», impuso la Sabat. «Ya poh, organízalo nomás», enganchó la ministra y se fue porque se acordó que tenía hambre.


