Ataque de toro al orgullo de Alonso Ceardi da la vuelta al mundo
Desde un hospital de Pamplona, cuenta que hasta perdió a su polola por ir a los encierros.
-Alonso, ¿ hay dolor o no hay dolor?
-Sí, demasiado, estoy todo molido, pa' la escoba. Pero no me arrepiento, fue una experiencia inolvidable.
Así de relajado responde el teléfono desde el Hospital Virgen del Camino, en Pamplona, España, Alonso Ceardi Guilches, un chileno de 23 años que ayer resultó herido mientras corría en el encierro de la Fiesta de San Fermín.
No es que el toro lo haya pasado a llevar: el asta del animal le atravesó un muslo y luego el tórax, antes de ser rescatado por el público.
«Cuando pasaron los toros me metí detrás de uno, porque pensé que era el último, y de repente apareció uno bien bravo por atrás. Corrí y sentí una corneada en el trasero, como por la cadera, después me di vuelta, me protegí la cara y el cuello, y ahí me enterró el cuerno en el lado derecho del pecho: 27 centímetros mide el tajo», cuenta el joven oriundo de Valparaíso que lleva 6 años viviendo en Gijón y que trabaja en un restorán.
-¿Pensaste que hasta ahí no más llegabas?
-Sí, porque no me quería soltar. Cuando vi la herida era igual que cuando abres un chorizo y sale toda la carne hacia fuera. ¿Tú viste las fotos de la corneada? ¿Se notó la polera de Chile?
-Sí, y usaste un gorro de Viejo Pascuero, ¿por qué?
-Ah, qué bueno, eso quería yo, que supieran que era chileno y el gorrito lo uso siempre para sobresalir. Hace tres años corro así, este es mi noveno encierro. Cuando me iban subiendo a la ambulancia justo estaban grabando y me puse a gritar: ¡viva Chile! Jaja.
-Yaaa.
-Sí, apenas podía respirar, pero tenía que gritarlo. Lo malo es que los paramédicos me cortaron la polera para atenderme, pero la voy a coser para el próximo año.
-¿Qué te dijeron tus papás, tu polola?
-Mi mamá vive en Italia, se enteró por la tele y estaba histérica, pero mi papá, que vive aquí en Pamplona, la llamó para calmarla. Mi polola me dejó justamente porque yo quería venir a correr y a ella no le gustaba. Pero no me arrepiento de haber venido. Tuve suerte igual, porque la corneada estuvo a escasos centímetros del pulmón y el corazón. Me han llamado harto desde Chile, pero en España no me han dado ni bola.
Besan a guapa noteraLa reportera española de TVE, Maribel Nuñez, fue otra víctima de San Fermín. Cuando cubría la inauguración para el programa «La mañana de la una», un efusivo tipo que la mosqueaba hace rato, la tomó de la cara y le dio un tremendo beso en la boca, en vivo y en directo, a lo Iker Casillas.


