Un par de horas después del anuncio presidencial se desató el caos
Guardias nomles permitieron instalarse y respondieron violentamente. Tres extranjeros fueron arrestados.
Durante la mañana, el Presidente Gabriel Boric anunció un ambicioso plan contra la delincuencia en una ceremonia realizada en el frontis de la Estación Central. A esa hora todo estaba lleno de seguridad y reinaba la tranquilidad. Pero cuando el acto terminó y ya no quedaba rastro de la guardia presidencial, la icónica estación fue escenario de una batalla campal protagonizada por ambulantes y guardias privados, gresca que incluyó daños a locales comerciales. Hubo vigilantes lesionados y personas detenidas.
En el punto de prensa matinal, el Presidente, entre otros anuncios, informó del lanzamiento de 50 nuevos puntos de control a la salida de estaciones de metro, terminales y centros comerciales, a cargo de efectivos de unidades especializadas de la policía uniformada (ver detalle en página 9).
Una vez que se retiraron las autoridades con el vasto operativo policial, este importante punto comercial que ha sido foco noticioso de numerosos hechos delictivos en el último tiempo, retomó su rutina normal.
De acuerdo con lo informado por Carabineros, alrededor de las dos de la tarde una turba conformada por más de un centenar de personas, en su mayoría comerciantes ambulantes que ejercen su labor informal en las inmediaciones, agredieron a guardias privados de la empresa Cobra. La razón: los vigilantes no les permitieron que armaran sus improvisados stands para comercializar sus productos en los pasillos.
La negativa provocó la ira de los ilegales, que respondieron de forma violenta hacia los trabajadores y de forma simultánea ocasionaron daños a la infraestructura de la cúpula interior de la nave de la Estación Central.
En imágenes captadas por usuarios del Metro y otros testigos, las que se viralizaron en las redes sociales, se aprecia cómo los vendedores, chilenos y extranjeros, lanzan piedras, palos y diversos objetos contundentes hacia los vigilantes, así como generan daños a la infraestructura de locales comerciales.
La llegada de un mayor contingente policial aminoró los desórdenes y dispersó a los vándalos. En el lugar la policía constató que producto del ataque masivo resultaron lesionados tres guardias, heridas que de forma preliminar fueron diagnosticadas de carácter leve.
Personal de la Sección de Investigación Policial (SIP) de la 21° comisaría de Estación Central fue la encargada de recoger evidencia de las cámaras de seguridad del Metro y de locales del sector para identificar a los participantes en las agresiones físicas y los daños.
Las diligencias dieron sus frutos minutos más tarde, cuando los carabineros identificaron a tres implicados directos en las agresiones y la destrucción de los negocios de la nave central.
El comandante Claudio Pávez, prefecto subrogante de la Prefectura Central, señaló que tras los desórdenes, las pericias realizadas a las cámaras de seguridad permitieron la individualización de tres involucrados de nacionalidad extranjera: dos venezolanos y un peruano. «Uno posee antecedentes por el delito de robo con intimidación y amenazas, y otro se encuentra de forma irregular en el país. Los tres quedaron a disposición del Ministerio Público», dijo el jefe policial.02


