Variados registros de su vida pública
Tras su deceso, la figura del Papa es recordada tanto en su barrio natal, Flores, como en estamentos oficiales, donde se codeó con los poderosos desde que se convirtió en arzobispo y cardenal.
En Flores vivió sus primeros años Jorge Mario Bergoglio junto a su familia, integrada por sus cuatro hermanos y sus padres. En el barrio del sur bonaerense estaba la casa donde creció, en calle Membrillar, junto a la plazoleta Herminia Brumana. Allí, una placa recuerda la cercanía papal: «Por aquí corría Jorge detrás de una pelota». En este sector residía cuando se graduó de técnico químico en la escuela secundaria. Allí también fue cuando a los 17 años, mientras pasaba por afuera de la iglesia San José de Flores, experimentó la necesidad de confesarse, aprovechando la luz encendida del confesionario. Ese instante fue interpretado como el llamado de la vocación religiosa.
«El amor por San Lorenzo forma parte de mi vida»
Antes de cumplir 10 años de edad, Bergoglio ya se había convertido en hincha del club San Lorenzo de Almagro, en un país en que el fútbol es una religión. De hecho, siguió la campaña de 1946 cuando el equipo de su barrio se coronó campeón por sobre River y Boca.
Al estilo Balenciaga
Sin proponérselo, Francisco representa un eslabón relevante en el proceso de masificación de la inteligencia artificial. Y por consiguiente, una figura de la cultura popular. Una imagen suya confeccionada con la herramienta Midjourney fue viral durante el primer semestre de 2023: vestía un abrigo acolchado blanco de la marca Balenciaga, del que destacaba un crucifijo. En ese momento, la discusión se centró en la falsedad del registro y en el engaño colectivo que generó su circulación por redes sociales.
Tanto en su juventud como en su formación sacerdotal, Francisco mantuvo un estrecho contacto con la capital argentina y la recorría en transporte público. «La calle no la dejo. Yo necesito estar en contacto con la gente. Si no, me neurotizo, me convierto en una rata de sacristía», respondió cuando sus asesores le sugirieron restringir sus desplazamientos cuando ejercía como arzobispo. Cuando ya era Papa, su agenda y la seguridad acabaron con los paseos. Su última actividad oficial fue la reunión con el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance.



