El valor promedio de un kilo grado 1 llega a $2.178 pesos, 377 más que hace un año
Aunque el alza es multifactorial, la causa principal es el aumento de los precios internacionales porque India decidió no exportarlo.
En lo que va de 2024 el precio del arroz ya anota un alza del 9,2%, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Solo en abril creció 3,5%, según el Instituto Nacional de Estadísticas. La escalada viene firme desde el año pasado y las cifras de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) del Ministerio de Agricultura también la registran.
En los supermercados de la Región Metropolitana, un kilo de arroz grano largo grado 1 mostró un precio promedio de $2.178 en la segunda semana de mayo. En la misma fecha de 2023, el precio del mismo producto estaba en $1.801. El alza del valor promedio fue de $377 en un año.
El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, lo atribuye «al considerable aumento del precio internacional que se transmite al productor local (que se rige por los precios internacionales)».
En Chile se estima que el consumo per cápita llega a 13 kilos anuales y que cerca del 65% de la oferta de este alimento viene desde el extranjero.
Valenzuela detalla que el incremento del precio internacional es multifactorial y se explica porque se han afectado los niveles de producción constante entre 2023 y 2024 a causa de factores climáticos, como las sequías y el fenómeno del Niño, y por la demanda creciente del grano y volumen de exportaciones a la baja.
«Se suman las restricciones a la exportación de India que ha impuesto dicho estado, principal exportador de grano mundial, que se mantienen desde junio de 2023», comenta el ministro.
Juan Pablo Subercaseaux, máster en economía agraria y docente de la Universidad Católica, apunta justamente a la medida de India de prohibir la comercialización al extranjero de arroz blanco como la gran causa del repunte del precio. India es el primer exportador mundial de este grano y el arroz blanco representa la cuarta parte de sus ventas totales. Pero para controlar la inflación, la producción fue destinada al consumo interno y solo se permite exportar la variedad basmati (aromatizado).
«Esta medida va a seguir impactando los precios en todo el mundo y no solo en Chile, que nos abastecemos principalmente de arroz proveniente de países vecinos como Argentina», dice Subercaseaux.
El académico explica que la India es el segundo mayor productor de arroz -el primero es China, pero prácticamente todo lo destina al consumo interno- y líder exportador desde hace casi una década.
«En 2022, vendió 22,3 millones de toneladas a más de 140 países, ocupando el 40% de la cuota del mercado global», dice Subercaseaux.
Karla Cordero, investigadora encargada del Programa de Mejoramiento Genético de Arroz del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), coincide con que cualquier decisión que tome India impactará los precios del mundo.
«Es como lo que pasó el 2007 cuando Tailandia, que en ese tiempo era el mayor exportador, cerró sus puertas a las exportaciones debido a unos desastres naturales (tifones) que arrasaron sus producciones», recuerda.
Migración
Cordero cuenta que en Chile la producción de arroz es cada vez menor y que en algunos años se ha llegado hasta 70% de importación por la baja elaboración nacional, debido a la migración de tierras arroceras a frutales y parcelas.
«La superficie nacional ha disminuido fuertemente. De las 27.000 hectáreas históricas que existían, ya vamos en 20.000 e incluso el INE habla de 17.000», relata.
El pan, otro alimento que sube
En abril, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anotó una variación mensual de 0,5%, acumulando 2,2% en el año. Ocho de las 13 divisiones que conforman la canasta del IPC aportaron incidencias positivas y una de ellas fue la de alimentos y bebidas no alcohólicas, con 0,7%. De los 81 productos que componen esta división, 45 presentaron alzas en sus precios, destacando el pan (2,2%), el producto que tiene la mayor incidencia por su fuerte demanda. «Pese a que ha caído el precio internacional del trigo, el pan ha aumentado de precio por el aumento de los costos de producción, con incidencia del dólar y porque incide el alza en el costo de la mano de obra», dice Tomás Flores, economista senior LyD.


