Ricardo, el papá del héroe chileno en Roma, cuenta detalles de la hazaña
Papi, mi tenista favorito es Rafael Nadal. A él lo respeto, pero yo no respeté a Djokovic, nunca me ha gustado como tenista. Entonces, entré a la cancha como contra cualquiera, a atacar, le reveló Jano a su padre.
Se disculpó. Alejandro Tabilo (32 del ranking ATP) se acercó a la malla y se disculpó. Eso fue lo primero que se le pasó por la cabeza al chileno tras su hazaña de vencer al número 1 del mundo por 6/2 y 6/3 en una hora y siete minutos de juego en el Foro Itálico. En la red, lo recibió Novak Djokovic, cabizbajo y reconociendo el talento de tu rival. «No, no, no. Eres un monstruo, jugaste muy bien», le dijo el serbio.
Nole conocía el talento del chileno y una semana antes del cruce en el Masters de Roma de este domingo, lo pidió para que fuera su compañero de entrenamiento.
«Cuando ganó el Challenger Aix-en-Provence él iba a ir a entrenar con Djokovic en Montecarlo. Novak lo pidió. Papi, me llamaron del staff de él para que fuera a entrenar, me contó. Le recordé que tenía su torneo y que cuando llegara el momento se enfrentara a él sin que te conozca. Y justo pasó, le ganó ahora. Si no hubiera ido a ese torneo, hubiera bajado en el ranking, quizás no lo cruzaba y no hubiera ocurrido todo esto», relata Ricardo Tabilo, padre de la segunda raqueta nacional.
Estas coincidencias no llegaron solas. Cada paso de esfuerzo de Alejandro lo preparó desde pequeño.
«Cuando terminó el partido, me llamó después de su tina de hielo: Papi, ¿sabe lo que pasa? Mi tenista favorito es Rafael Nadal. A él lo respeto (desde chico que se vestia igual, con cintillo, poleras y zapatillas iguales). ¿Sabes cuál es la diferencia? Yo no respeté a Djokovic, nunca me ha gustado como tenista. Entonces, entré a la cancha como contra cualquiera, a atacar. Él igual jugaba contra Djokovic en los videojuegos de tenis. Estudiaba todos los detalles. Le teníamos fe de que le iba a ganar. Le tiene que haber funcionado en el cerebro. Tranquilo, nomás, toma todo con paciencia, pero apenas tengas la oportunidad ataca, no esperes a Djokovic», cuenta Ricardo Tabilo.
Entonces habló harto con su hijo post partido.
«Él nos llama a cada rato y siempre tenemos una charla previa a los duelos. Lo entrené desde los tres años y medio. Lo metí a una academia porque él veía a su hermano mayor, Sebastián, cuando tenía cinco años, y lloraba porque quería ir allí. Lo llevamos y después llegaba todo meado porque no sabía pedir permiso para ir al baño en inglés (ríe). Llegaba con su raqueta arrastrando, pero pasó todo ese proceso y él se da cuenta de toda esa madurez que ganó en la cancha. Ahora sabe leer muy bien la cancha, ganó mucha madurez mental».
El orgulloso padre añade que desde los diez años obtuvo su primer torneo nacional en Canadá, consiguiendo un total de 13, lo que derivó en que su imagen esté destacada en el estadio de tenis de Toronto. «Llegó preparado desde su laboratorio, su academia, no lo conocía nadie y ganó todo. Hay un cuadro de la fama donde está Alejandro con 13 nacionales. Nadie tiene ese récord. El más cercano tuvo seis. Todavía está ahí, plasmado en la pared. Nosotros sabíamos lo que podía hacer Alejandro», recalca.
¿Le contó qué hará para celebrar?
«Ahora está jugando con sus amigos que andan allá con mi otro hijo igual. Lo pasan súper bien, están felices. También está lleno de entrevistas, las oficiales y con medios americanos. Acá en Canadá las noticias igual están llenas de él, igual que en Chile».
Imagino que se lo dedicó a su madre.
«Sí, le dedicó el triunfo. Le mandó un tremendo bouquet de flores, unos chocolates inmensos, una botella de vino. Jano siempre ha sido así. Es muy, uff. Es el hijo ideal, ambos son así. Es un grande dentro y fuera de la cancha».
«Alejandro es un grande dentro y fuera de la cancha», Ricardo Tabilo, papá del tenista chileno.


