Anote este nombre: José María del Pino, corresponsal de Canal 13 en Estados Unidos.
Hay un periodista que está llamando la atención gratamente en Canal 13, pero no va a reportear al barrio Meiggs ni a los terminales de buses en Semana Santa. No pregunta a cuánto bajó el kilo de palta en la Vega ni mete el micrófono en las fiscalizaciones vehiculares. Lo suyo es más cosmopolita, son las medidas de Trump y su impacto en la política internacional, la crisis democrática en ciernes que está amenazando a Estados Unidos, el peligro en que está la Visa Waiver para Chile. Su central de operaciones está en Washington D.C. Es corresponsal en la tierra del tío Sam.
Se llama José María del Pino Carrasco. Retenga ese nombre porque se hará cada vez más conocido y le dará cada vez más orgullo que sea su compatriota.
Ha hecho clases, tiene nominaciones al Emmy, además de para Canal 13 (despacha para los noticieros y «Tu día»), trabaja para medios argentinos y colombianos y le dicen «Jota Eme», tal como al recordado Julito Martínez. Créame que este chico está haciendo los méritos para ser digno de ese legendario apodo.
Es prácticamente un niño. Tiene 37 años recién cumplidos, los que ha aprovechado muy bien porque también es estudioso. Sabe que en su especialidad, el periodismo internacional, el que pestañea pierde, que hay que ir actualizándose día a día para que el arsenal de datos y derivadas que se manejan no queden obsoletos.
Y no es nada lo mateo que es; además tiene un corazón de oro. El 2018 fue escogido por «El Mercurio» como uno de los 100 líderes jóvenes de Chile, por su encomiable labor para integrar socialmente a la comunidad haitiana de nuestro país.
Ya está rompiendo récords: ha sido el primer chileno en 10 años aceptado por la Universidad de Columbia para cursar su prestigioso programa de postgrado de Periodismo político, que superó airoso, al punto de lucir hoy un máster en esa disciplina. Háganme esa.
A conductores y televidentes les da la confianza de estar viendo y escuchando a alguien que sabe mucho y que comparte esos conocimientos de forma amena, didáctica e ilustrativa. Una gema comunicacional.
Es capaz de pasar de un categórico y docto «vivimos en un mundo de ideologías difusas, de personalismos y populismos» a analogías tan gráficas como «China le está intentando levantar la polola a Estados Unidos», en referencia a conversaciones del gigante asiático con la comunidad europea en medio de la actual guerra comercial.
Su tocayo, el gran José María Navasal (me recogen el carné si fueran tan amorosos) puede descansar tranquilo. Su puesto está muy bien cubierto.


