Bryan Carrasco definió así la joya de su compañero en el 2-1 de Palestino a Everton
El cuadro de colonia sumó su sexta victoria y se ubicó en el primer lugar del Campeonato Nacional.
En la victoria de Palestino sobre Everton por 2-1 en Viña del Mar, el gol de Joe Abrigo no solo abrió el marcador, sino que también activó una nueva línea del relato futbolero, de esas que se quedan dando vueltas mucho después del pitazo final. Y fue el capitán árabe, Bryan Carrasco, quien soltó la joyita, al felicitar a su compañero: «La pone donde no llega ni el wifi», dijo en la entrevista post partido en TNT Sports.
La frase, dicha con naturalidad y buena onda en medio de la celebración, reformuló con ingenio una tradición oral que durante décadas se ha servido de recursos literarios y referencias insólitas para explicar lo que ya todos vieron. Si antes los goles imposibles terminaban en «el rincón de las ánimas» o «donde las arañas tejen su nido», ahora pueden viajar hasta donde ni el router tiene señal.
En la época dorada del relato latinoamericano, voces como la del mexicano Enrique «Perro» Bermúdez inmortalizaron frases como «donde los topos tienen su guarida», ideales para describir esos balones que se cuelan en rincones imposibles. El argentino Rubén Torri, fallecido en 2021, fue aún más poético: hablaba de clavarla «en el ángulo del olvido». Pronto, aparecieron frases como «la puso con GPS» o «la mandó al cajón del olvido».
«Cuando había una jugada de ese tipo, en mis tiempos, utilizábamos frases como una puñalada en la espalda, la pelota al rincón de las ánimas, donde las arañas tejen el nido, en las ratoneras, en las partes bajas de los arcos o incluso donde hoy no llegan los celulares. Hoy evidentemente tendría que decir algo diferente y más acorde a la actualidad, como lo que dijo Carrasco», reflexiona Vladimiro Mimica, legendario relator de la radio y televisión chilena y uno de los nombres más respetados del rubro.
La jugada que dio origen a esto fue el primer gol de Palestino, cuando Abrigo remató de izquierda desde fuera del área y colocó la pelota junto al poste derecho del portero evertoniano Ignacio González, que voló sólo para hacer más bella la jugada.
El partido terminó con victoria árabe por 2-1, con el mentado tanto y otro de Junior Marabel, que aumentó con un cabezazo. El descuento de Everton llegó justo antes del entretiempo, gracias al capitán, Álvaro Madrid. Fue un partido de realidades opuestas: mientras Palestino sumó su sexta victoria y llegó a 19 unidades, Everton se quedó estancado con seis puntos y arrastra tres partidos sin ganar.
El equipo dirigido por Lucas Bovaglio se prepara ahora para una semana apretada: primero, viaja a Argentina para jugar con Unión de Santa Fe por la Copa Sudamericana y luego enfrentará a Audax Italiano por la Copa Chile.
Hinchas encararon a los ruleteros
Una nueva derrota para Everton y los hinchas están cada vez menos felices. Durante el encuentro ante Palestino se escucharon reiterados gritos sobre su situación: «¡Mojen la camiseta, parece que les pesa!». Esta vez, algunos no se quedaron solo en reclamos desde la galería y apenas el árbitro pitó el final de la derrota ante Palestino, un grupo de hinchas perdió la paciencia y se lanzó al pasto con intención de encarar a los jugadores. Los fanáticos, encapuchados, cruzaron la pista atlética como bala y apuntaron directo al sector de camarines, para reclamarles en persona, pero el personal de seguridad alcanzó a frenar a los hinchas y no pasó a mayores.
Coquimbo ganó y alcanzó a los árabes
En el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, Coquimbo Unido derrotó 2-0 a OHiggins. Cecilio Waterman puso el 1-0 para los piratas al minuto 52 y Bruno Cabrera aumentó las cifras a los 75. Con la victoria, Coquimbo alcanzó a Palestino en la punta del torneo, ambos con 19 unidades y con la misma diferencia de goles (6) aunque el equipo árabe ha marcado 16 goles contra 11 de los aurinegros. «Necesitábamos ganar y en el segundo tiempo fuimos muy superiores», dijo Cabrera. Pero si hoy domingo Huachipato derrota a Iquique llegará a 20 puntos y quedará como líder exclusivo.


