La PDI, Carabineros y Seguridad Pública de Vitacura la desalojaron
Las organizaba una productora que subarrendaba la propiedad en $600.000. Había mujeres cuarentonas y hombres de 50 a 60, describe la vecina.
A mediados de agosto del año pasado un flyer circuló en el chat de los vecinos de las calles Vía Amarilla, Vía Verde y Vía Celeste, en el sector Lo Curro, de Vitacura. El anuncio, que ilustra esta nota, promocionaba una fiesta llamada «Sexy Night» con entradas a $30.000 por pareja, $5.000 mujeres y $30.000 «terceros».
Prometía «zonas íntimas», DJ en vivo y ofrecía a los asistentes la posibilidad de llevar «su trago y picadillo». El dress code era variopinto: casual, semi formal, sexy y lencería. Lo organizaba la productora Lux y Dessire SW Club, que exigía reservar con anticipación a través de su página de Instagram, cuyo perfil es privado. Si bien no aparecía publicada la dirección, pues se enviaba por mensaje privado al pagar la reserva, los vecinos imaginaron de inmediato que sería en Vía Celeste 9850, casa A.
«Era una fiesta swinger. Sabíamos que sería en esa casa que se la habían tomado hacía unos meses y donde frecuentemente se realizaban carretes no tan producidos. En ese momento, desde la Municipalidad no nos pescaron mucho, así que el día de la fiesta llamamos a Carabineros», recuerda una vecina.
Cuando los funcionarios policiales y de seguridad pública de Vitacura irrumpieron en la propiedad, descubrieron muchas botellas de variadas bebidas alcohólicas a la venta. También notaron que las ventanas habían sido cubiertas con planchas de madera, que el living y comedor estaba dispuesto como la zona bailable y que aparte se arrendaban algunas de las seis habitaciones de la propiedad para encuentros íntimos entre los participantes.
«Llegaron por lo menos 70 personas. Quedé impactada con la gente que vi saliendo de ahí. Me imaginaba un zoológico humano y no era así. Se notaba que era gente con mucha plata. Autos ultra caros, muchos de ellos se estacionaron adentro, y todos los invitados muy producidos, bien vestidos. Había mujeres cuarentonas y hombres de 50 a 60. Carabineros sacaron a todos a la calle y se llevaron detenido al dueño de la productora», relata la vecina.
¿Qué decían los invitados?
«Yo los vi cuando iban saliendo, no decían nada. Me imagino que quedaron sorprendidos que su fiesta terminara tan abruptamente».
La vecina asegura que esa fue la segunda fiesta swinger realizada en la casa, propiedad de Cristián Pérez OBrien, empresario gastronómico, dueños de los restaurantes Danés y Bagá, que se declaró en quiebra luego de la pandemia.
Pero, agrega, había carretes a diario. «Los hacían a cualquier hora. Te mueres los gritos que se escuchaban. Las mujeres siempre terminaban agarrándose de las mechas. Era súper desagradable. Nos sentíamos muy inseguros.
Aparte que en las noches venían autos a cada rato. Se estacionaban rápido y salía una persona, les pasaba algo y se iban. O sea, también vendían droga».
Los ocupantes
Este lunes la PDI en conjunto con Carabineros y Seguridad Pública de Vitacura desalojaron la casa de Vía Celeste y detuvieron a Patricio Carrasco Lobos (52 años), quien trabaja como acomodador de autos, y a sus dos roomies: el garzón de un restaurante de Alonso de Córdova y un taxista.
«El dueño vivió un tiempo acá, pero se fue hace rato, cuando sus restaurantes quebraron. Trató de arrendar y después de vender la propiedad, pero como es una casa extraña, que no es del estilo de las que hay en esta zona, nadie se interesó. Ahí llegó el hombre que estaciona autos en Vitacura con Padre Hurtado y dijo que el dueño se la había prestado. Después subarrendó piezas a los otros dos hombres», relata la vecina.
Este martes, en el 4° Juzgado de Garantía de Santiago, Carrasco Lobos fue formalizado por dos delitos. «Se acreditó que cometió los ilícitos de usurpación de inmueble y hurto de energía eléctrica a la empresa Enel», afirma Marcela Miranda, fiscal adjunto de la Zona Metropolitana Oriente.
La persecutora añade que en paralelo el Ministerio Público sigue investigando lo que ocurría al interior del inmueble, pero se niega a precisar más detalles.
José Pailamilla, abogado defensor de Carrasco, entrega su versión: «Él dice que está viviendo en el inmueble a tolerancia del dueño, que lo autoriza a subarrendar unas piezas, ya que él recibe parte de estos cánones de subarrendamiento. Que se conocen hace muchos años, en el contexto que él estaciona autos, y que le cuida su propiedad. Está sorprendido que ahora diga que se tomó la casa porque no es así».
A remate
Natalia López, subdirectora de fiscalización del departamento de Seguridad Pública de la Municipalidad de Vitacura, relata que debido a las denuncias de los vecinos de la propiedad instalaron hace ocho meses una cámara de seguridad que registra 24/7 quién entra y sale de la casa. «Hicimos una denuncia a la PDI por presunto tráfico de droga y tenemos vigilancia especial en el sector con guardias municipales y una cuadrilla especial de limpieza. Hablamos con Enel para pedirles que les cortaran el suministro eléctrico, pero ellos se cuelgan del poste», describe.
¿Qué dice el dueño?
«Lo primero que hicimos fue contactar al dueño de la vivienda, le explicamos que teníamos esta situación, que los vecinos estaban preocupados y molestos y le ofrecimos apoyo legal por si se quería querellar, pero dijo que no le interesaba, por lo que para nosotros es difícil actuar en esas condiciones».
¿Qué va a pasar con la propiedad?
«Eventualmente debería rematarse por las diversas deudas que mantiene el dueño de la casa. Sabemos que debe mucha plata. También sabemos que la productora pagaba $600.000 para arrendar la casa para las fiestas swinger».


