Cuenta que no fue buena idea, porque su padre era el decano
El actor norteamericano habla de su rol del profesor Paul Hunham en Los que se quedan y de la relación con su ex esposa y su único hijo, Samuel, al que le gustan las cámaras y la iluminación.
Muy bien aspectado para hacerse acreedor del Oscar como mejor actor por «The Holdovers» («Los que se quedan»), Paul Giamatti sostiene que interpretar al maestro Paul Hunham en el filme le fue fácil porque «me hizo recordar los años cuando estudié en un internado privado muy parecido a Barton Academy, el colegio que aparece en la cinta». Cuenta que «todos en mi familia son profesores, incluyendo a mis padres, un tío y mi ex esposa, lo que influyó muchísimo. Incluso un amigo de mi internado después de ver la película me comentó imitaste a la perfección a nuestro bibliotecario y tenía toda la razón, pero por supuesto, lo hice inconscientemente».
Giamatti ya recibió un Globo de Oro y una estatuilla por parte de la Asociación de Críticos de Cine por su papel en «Los que se quedan», dirigida por Alexander Payne. De hecho, asegura que con él hicieron muy buenas migas. «Trabajamos juntos en el 2004, 19 años atrás en Entre copas ( Sideways ) y ahora interpreto a este nuevo personaje inspirado en la cinta francesa de 1935, Merlusse , acerca de un profesor muy excéntrico con un ojo de vidrio, quien enseña en un internado privado. Alex es un gran director, es la mejor relación laboral que he tenido y considero que me dio un gran regalo ofreciéndome este papel». Aclara que «no conversamos mucho, me da instrucciones muy sencillas, es súper agradable trabajar con él. Es el mismo de antes, pero mejor, ama a los actores. Entre copas era una cinta mucho más improvisada. En cambio esta es una película ambientada en los 70 más formal».
Con una larga trayectoria en cine, TV y teatro, el intérprete nació el 6 de junio de 1967 en New Haven, Connecticut y es hijo de Angelo Bartlett Giamatti, ex decano de la Universidad de Yale y Comisionado de la Gran Liga de Baseball norteamericana. Su madre, Toni Marylin, de origen irlandés, era profesora de inglés en un colegio particular. Giamatti tiene un hermano y una hermana mayores que él.
Creció en un hogar de intelectuales, rodeado de libros del Renacimiento, ramo que enseñaba su padre en la universidad. No fue una sorpresa que terminara estudiando literatura inglesa en el mismo establecimiento donde trabajaba su padre, quien a raíz de su adicción a los cigarrillos, falleció a los 51 años de edad de un ataque al corazón.
Coleccionista ávido de cómics y libros de ciencia ficción, Paul Giamatti se mudó a Seattle tratando de trabajar en animación, aunque sin resultados positivos. Regresó a Yale, donde estudió arte dramático, comenzando a trabajar después en varias obras de teatro en Broadway y a partir de entonces no se detuvo.
En cuanto a su vida personal, en 1997 se casó con Elizabeth Cohen, codirectora de admisión de un colegio privado en Brooklyn, con quien más tarde se separó. La pareja tiene un hijo en común, Samuel.
¿Su ex mujer es profesora al igual que lo fue su padre?
«Sí, enseña inglés en un colegio privado de Brooklyn y además está a cargo de las admisiones. Estoy feliz que mi hijo Samuel Paul fuera aceptado en la Universidad de Brown (una de las mejores de EE.UU.) y que lograra entrar sin ningún tipo de ayuda, sólo por su propio mérito. Realmente estoy impresionado, me cuidé de no intervenir en nada, porque mi hijo tiene ese tipo de personalidad que me hubiera matado si yo lo intentaba, jajajá.
Usted asistió a la Universidad de Yale (catalogada como una de las universidades top Ivy League norteamericana).
«Exactamente y por lo mismo tuve mucho cuidado de no meterme en las decisiones de mi hijo. Recordé lo que sucedió con mi padre cuando era decano de Yale. Yo estudiaba allí y por lo mismo, tuve una relación bastante complicada con él. Por suerte que mi hijo no tenía ningún interés en estudiar en Yale, lo que encontré fantástico».
¿Cómo criaron a Samuel?
«Después de que nos separamos, continuamos teniendo una muy buena relación. Mi mujer es judía y no tuve ningún problema en que nuestro hijo se criara en esa religión».
¿Samuel desea seguir sus pasos?
«No, le interesan más los aspectos técnicos. Cuando iba a visitarme al set, se interesaba más en las cámaras que en la interpretación. Ahora está incluso más interesado en las cámaras y en la iluminación y absolutamente nada en la actuación.
¿No le importa que elija otro camino?
«No porque es lo que él desea hacer. Recuerdo cuando era pequeño y se presentaba en obras de teatro en su colegio. Era realmente bueno, pero ahora está en otra y esta profesión es dura, por lo que por un lado me siento algo aliviado».


