Varios focos de fuego rebrotaron y se sumaron a otros nuevos entre Viña del Mar alto y Quilpué
No pueden partir cuatro focos al mismo tiempo, separados por pocos metros de distancia, planteó el gobernador Rodrigo Mundaca
Bajo Estado de Excepción por Catástrofe amanecieron las provincias de Valparaíso y de Marga Marga, en la Región de Valparaíso, debido a los incendios forestales que las afectan desde el viernes y que hasta este sábado habían causado la muerte de 46 personas. Las llamas además destruyeron mil viviendas y arrasaron más de ocho mil hectáreas de vegetación.
Pasadas las 19 horas de este sábado, el Presidente Gabriel Boric tuvo la dura tarea de informar la última cifra de muertos. «Hasta el momento, confirmado por el Servicio Médico Legal, se registran 40 personas fallecidas durante los incendios y seis adicionales en recintos hospitalarios producto de las quemaduras. Quiero ser muy cuidadoso con esta cifra, porque, dadas las condiciones de la tragedia, el número de víctimas de seguro aumentará durante las próximas horas. Pero las cifras que entreguemos, como autoridades de la República, serán aquellas que estén confirmadas por las autoridades correspondientes. En esto soy claro: sabemos que estas van a ir en aumento», dijo.
Según la delegada presidencial regional de Valparaíso, Sofía González, el toque de queda rige para las comunas de Limache, Villa Alemana, Quilpué y Viña del Mar. El contralmirante Daniel Muñoz, jefe de defensa Nacional en la zona, es el encargado de hacerlo cumplir entre las ocho de la mañana y el mediodía, y entre las nueve de la noche y las diez de la mañana del día siguiente.
A la salida del Comité de Gestión de Riesgo de Desastre (Cogrid), la ministra del Interior, Carolina Tohá, informó que las zonas urbanas más afectadas por el fuego fueron las poblaciones Pompeya, Villa Dulce y El Olivar, con unos 1.600 albergados en los seis establecimientos dispuestos para ello.
A su lado, el gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, no ocultó su preocupación por el origen de los incendios. «No pueden partir cuatro focos al mismo tiempo, separados por pocos metros de distancia», aseguró la autoridad, quien llamó a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa.
Fuego en alza
Cerca de las ocho de la mañana del sábado, buena parte de los incendios en Quilpué, Villa Alemana y Viña del Mar se reavivaron y aparecieron nuevos focos. Todo favorecido por vientos de hasta 40 kilómetros por hora y las altas temperaturas: al mediodía el termómetro ya marcaba 29 grados.
A esa hora los frentes de fuego más peligrosos, pues amenazaban a viviendas, eran los del «Complejo Las Tablas», en Viña del Mar, y «Lo Moscoso», cercano a Quilpué. Eso cambió cerca de las 13 horas, cuando una gran lengua de fuego irrumpió por la carretera que une Quilpué y Viña del Mar y avanzó hacia las tomas irregulares en el lugar.
Paralelamente, otro frente bajó por los cerros hacia la Ciudad Jardín, hacia El Salto, lo que obligó al cierre de la Vía Las Palmas y la evacuación de los barrios El Salto, Chorrillos, Las Pataguas, Limonares y Miraflores.
«Hasta las 19 horas del sábado 03 de febrero de 2024 han sido enviados 68mensajes del Sistema de Alerta de Emergencias (SAE) en la zona central del país. En tanto, las empresas de telecomunicaciones han reportado 226 antenas caídas en la Región de Valparaíso por incendios forestales», contó en un comunicado la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel). La destrucción de las antenas influyó en el nerviosismo y en la desinformación, debido a que muchas personas no sabían dónde tenían que dirigirse. En cuanto a los recursos aéreos, el subsecretario de Interior, Manuel Monsalve, contó que a las 14 aeronaves en operación se sumaron seis helicópteros, incluido un CH-47 Chinook a costo de la Corporación Chilena de la Madera (Corma).
Emergencia química
Cerca de las cuatro de la tarde, uno de los frentes que acechaba Viña del Mar ingresó a la ciudad por la zona de El Salto, donde destruyó la fábrica de Pinturas Tricolor, lo que desató una emergencia química.
Las explosiones que se produjeron durante el incendio se escucharon a cuatro kilómetros de distancia y aumentaron el nerviosismo.
A la emergencia llegaron unos cien voluntarios de Bomberos, especialmente equipados para enfrentar incendios químicos, pero pasadas las siete de la tarde aún no lograban controlar el fuego.
Aunque no se registraron intoxicados, las autoridades recomendaron el uso de mascarillas, para filtrar parte de las partículas presentes en el humo que cubre la ciudad.


