La periodista de 47 años dio a luz a su primer hijo el 1 de febrero
Este domingo llegó a su casa con Borja en brazos, donde los esperaban sus perros Lek y Antu y su gato Kofke.
Soledad Onetto habla bajito desde su casa, pocas horas después de llegar de la clínica con su pareja, Andrés Barrios, y su primer hijo, Borja, que nació el 1 de febrero. «A esta hora cunde un silencio pleno, estamos todos entendiendo lo que está pasando», dice especialmente emocionada por la reacción de sus mascotas, los perros Lek y Antu y el gato Kofke.
«Ellos son parte de nuestra familia, de esta casa. Han sido fundamentales en mi vida y ha sido muy lindo este encuentro. Muy emotivo», cuenta la madre primeriza de 47 años. «Hoy llegamos a casa. Lo olfatearon, lo miran, lo vigilan. Estamos en un momento muy especial, de muchas emociones, de mucha intimidad».
-¿Cómo han sido estas primeros días como madre?
«Maravillosos, increíbles, emocionantes, impactantes. A ratos es irracional, parece de otro planeta. Una nueva dimensión. Es como entrar a la dimensión desconocida, pero donde sabes y tienes la certeza de que todo lo que viene será maravilloso, una aventura por descubrir, habrá momentos fantásticos. El milagro de la vida es real y existe. Cómo se llega a formar un ser humano, pasar por todo eso, ha sido una experiencia maravillosa que cualquier mujer que lea esto y que haya sido mamá va a entender: es una experiencia muy íntima, un proceso muy delicado, complejo, lleno de emociones, no exento de dudas, de miedos, de muchas situaciones y emociones que se agolpan, pero que desencadenan el milagro de la vida. Que un ser humano sea capaz de crear con otro a un ser humano es una cosa fabulosa».
-¿Qué siente ahora que tiene a Borja en sus brazos después de tanta espera?
«Estamos muy contentos con Andrés, tremendamente agradecidos, al igual que nuestras familias y sus hijos (tiene 4). Yo en lo particular de la cantidad de energía, mensajes, amor, buenos deseos, que he recibido durante todo este tiempo. La verdad es que a lo largo de toda mi carrera, pero especialmente el último tiempo, desde que comenté que estaba embarazada ha sido un derroche de amor. He tratado de responder cada uno de los mensajes. Muchas mujeres compartiendo sus propias experiencias, preguntando acerca de mi experiencia, que ya habrá tiempo para contar en detalle para que pueda servir a otras mujeres. Esa energía fue parte fundamental del proceso: leer que las personas te desean el bien, gente que está rezando por ti, encargando a las energías en las que creen, prendiendo una velita. Me llenó mucho de emoción y me contuvo durante gran parte del embarazo. Y nada más que agradecimiento y mucha complicidad con mujeres que decidieron ser madres en la forma en que hayan querido. Todos los procesos son valiosos y hermosos y llevan a una causa final que tiene un denominador común, que es el amor que uno siente por otro ser humano. Y eso es muy impactante».
-¿Por qué lo llamaron Borja?
«Creemos que es un precioso nombre. Le queda muy bien a sus apellidos Barrios Onetto. Tiene carácter, personalidad y lo más impresionante es que ya tiene un carnet de identidad, que es 28 millones. Ahí noto la diferencia con mis padres y abuelas. Feliz de que sea un chileno más».


