El conductor de Canal 13 tiene familia en Italia y domina el idioma
La organización del Festival le ofreció ser intérprete. Yo respondí démosle, cuenta.
La aparición para algunos miembros de la prensa fue sorpresiva. Mientras periodistas y fotógrafos esperaban por la llegada de Andrea Bocelli a su conferencia de prensa en Viña del Mar, Ignacio Gutiérrez (47) se instaló sonriente a un costado de aquella sala del Hotel Sheraton, para luego presentar a la estrella lírica en perfecto italiano. Además de darle la bienvenida, el animador de «El purgatorio» (Canal 13) ofició de intérprete.
«Para ser sincero, yo venía hace rato pidiendo entrada a Bocelli, porque me encanta», inicia el periodista, tratando de desentrañar cómo llegó a traducir y traducirle a Bocelli: «En algún minuto yo expresé (a gente de la organización), que si querían hacer sentir en casa a Andrea, yo podía ayudar. Conté que yo había vivido en Italia, que tengo parte de mi familia allá, por lo que manejo perfecto el italiano».
¿Y qué le dijeron?
«Reaccionaron con sorpresa. En un momento me ofrecieron hacer la traducción simultánea. Como yo estoy en la vida para pasarlo bien, respondí démosle».
¿Cómo aprendió italiano?
«Hace muchos años, desde Constitución a mí me mandaban al norte de Italia, a una vida bastante diferente. Iba a Busto Arsizio y Varese, dos ciudades que están como a media hora de Milán. Me la pasaba allá, tengo familia allá, tíos y primos».
Asegura que dominó la lengua aproximadamente a los 21 años: «En ese tiempo yo vivía en Francia, muy cerca de Lombardía, en Italia, y cada fin de semana me iba donde mis primos».
¿Cuántos idiomas habla?
«Hablo español, italiano, inglés, francés y el portugués lo manejo como a nivel de una entrevista».
Entiendo que usted también trabaja en la promoción del inglés.
«Así es. Creo que la cultura transforma vidas, el idioma transforma vidas. Soy profesor de inglés de estudiantes de colegios públicos y todos los años elegimos a un alumno de La Pintana y de Constitución para que viajen a Nueva York. Están cuatro meses allá y vuelven hablando inglés perfecto. Es una satisfacción muy grande».


