Experto en tendencias espera que sea un regreso sin promover estereotipos irresponsables
Desde íconoscomo Adidas o Retrovisión están lanzando colecciones y sacándole provecho a esta tendencia.
En el retail americano está ocurriendo un fenómeno: varias de las marcas que se usaban hace un par de décadas, durante los años del apogeo de Paris Hilton y Britney Spears, están retomando su popularidad: True Religion, JNCO jeans, Von Dutch o Juicy Couture. Los 2000 han vuelto a estar de moda o, cómo lo llamaremos desde ahora, el Y2K.
Pablo Fuentes, influencer especialista en estos temas, explica que fueron los millennials más jóvenes quienes empezaron a revivir las poleras gráficas, jeans, zapatillas anchas y los pantalones de tiro bajo femenino. «El grueso de sus usuarios eran personas que eran muy chicas para disfrutar todas las tendencias de la época, y ahora que pueden permitírselo, las visten».
Son las marcas más de nicho las que están resucitando la tendencia afuera. ¿Por qué cree que es eso?
«Al ser marcas más pequeñas están más atentas a darles a la gente lo que quieren, es una oportunidad de ser masivas y dejar de ser de nicho. Esa chance no puede ser desaprovecha después de tantos años en el olvido».
Aunque ni Von Dutch ni Juicy Couture tienen presencia en Chile de manera oficial, ya hay retailers empezando a sacarle provecho a esta tendencia. En el caso de Adidas Originals es con el lanzamiento de la colección running 2000: Ozmillen, Response CL y Falcon, cada una con diferentes detalles alusivos a la época. «La colección incluye interpretaciones de algunas de las siluetas de running más icónicas del milenio, además de un look totalmente renovado que conecta de forma desafiante la época actual con aquella de entonces», asegura Macarena García, senior brand manager de comunicaciones de la marca.
En el caso de Retrovisión, Gonzalo Gac, socio fundador, explica que hasta tienen un apartado especial en su web con lentes en estilo Y2K. Dice que a principios de año lanzaron una colección de 100 lentes vintage, que se han vendido mucho. «Sobre todo entre la gente que está muy atenta a las tendencias». ¿Lo central? «Los lentes más chiquititos, que se llaman bayoneta, pero volvieron en gloria y majestad y se mueven montones. Son bien osados porque son muy chiquitos y no le quedan bien a cualquier cara».
Paola Cid, directora regional de IM y tendencias de ALTA, explica que muchas influenciadoras y artistas de alto perfil están haciendo tutoriales de cómo usar las tenidas. «Como hay mucha información de esto en todas las plataformas que consumen las nuevas generaciones, todo se amplifica. Creo que hay marcas que han entendido bien este comeback y han repensado sus clásicos como Levi's con sus jeans de tiro alto, Retrovisión y sus colecciones o Swarovski con sus nuevas líneas de joyas».
Algo que se ve afuera
Kevin Cortés, editor de «Viste La Calle», vive en Madrid. Ha visto como en tiendas como Bershka, una de las cadenas más grandes perteneciente al grupo español Inditex, que se caracteriza por explotar las tendencias del momento, están con las vitrinas a full con ropa de este estilo. «Cualquiera podría pensar que estamos viviendo en los 2000». Aunque sí ha notado que en esta versión de la moda hay más responsabilidad. «La industria no ha olvidado que en esa época fueron responsables de promover la delgadez extrema. Entonces, a la hora de comunicar, las principales revistas de moda han creado un espacio para dialogar en torno a este tema».
¿Por qué es preocupante el tema de la delgadez?
«En los 2000 el estereotipo de cuerpo altamente difundido y considerado como perfecto era el delgado, es una moda donde se está más desnudo que vestido. Entonces, eso llevó a buscar alcanzar un ideal que para muchas personas era inalcanzable, es el momento en la historia en que se buscaba alcanzar la talla cero. Eso preocupa porque es cosa de fijarse en Kim Kardashian, que ha pasado de mostrar muchas curvas a estar muy delgada. Es muy bonito que vuelvan prendas que viven en el imaginario colectivo, y son muy propias, pero lamentablemente las modas vienen asociadas a mucho más que solo la ropa».


